18 de mayo de 2015


16 de abril de 2015

DESAFIO LURBEL 2015...... By Tolito.


Buenos dias una vez mas pongo mi pluma......buenos dias una vez mas pongo mi labia escrita al servicio de este club,esta vez me toca redactar la cronica de una de las carreras mas duras k e echo junto a la de informatica.EL DESAFIO LURBEL.
 
Todo comenzo hace ya un dia en k le dije a sergio,oye sergio nos hacemos los  65 km de la lurbel y el con lo buena gente k es y con su saber estar me miro y me dijo....pero tu estas tonto o que.Entonces decidimos apuntarnos a la de  45 y menos mal k de los dos el es el k piensa y yo el k no pienso.
Despues de muchos entrenamientos,mentiras trail,mamocu,elche de la sierra y muchos mas llego el dia.

Amanecio el 12 de abril con lluvia aire y frio,pero con unas ganas locas de llevar acabo el desafio k tantas horas nos havia echo sufrir durante meses,a las 7 y cuarto y despues de desayunar bien kedamos en encontrarnos mi conpañero y amigo de fatigas sergio en la plaza de riopar.cafe,y ultimar estrategia de carrera.al salir de la cafeteria primera alegria del dia...encontrarnos con dos amigos y conpañeros kijotes k ibvan a hacer la media de hay a la plaza a k nos cachearan las barritas y geles y demas buooooooooo,enpezaba todo.



600 personas esperando debajo de toldos y soportales para no mojarse mucho antes de salir y por fin todos a la linea de salida.Alli nos pudimos juntar con nuestra amiga ana y con carmen una buena trailera de los de tarazona.....3,2,1 y pum ale to las cabras pal monte,,,,,,la carrera enpezo trankila ya k era larga,llovia y hacia frio,los primeros km tolito k soi yo no se callaba ni debajo del agua.....pero sergio aguantaba creo k habia entrenao mas eso k lo de correr aunk tanbien creo k aguantaba por k mi primo le pasa algo de la subencion.por ir avreviando todo fue muy bien la subida al padroncillo bastante aireada y con agua nieve pero vino la bajada y yo me afane en buscar a heidi y sergio el pobre k no se creia k las piedras eran de verdad le dio por pegarse una leche de espaldas k no se como no se hizo na el tio yes k chicos ademas de barro aire mucho aire agua y frio, se añadia k las piedras parecias jabones.la primera parte como akel k dice la pasamos bien llegamos a riopar viejo no sin antes avernos caido al riachuelo pero como diria ese gran trailero y envidia mia yorch en una maraton de montaña si no te manchas de barro es como ir de putas y pedir un abrazo.en riopar nos juntamos con alicia otyra makina de esto de la montaña y de bogarra.segundo gel bocadillete y ala a afrontar lo mas duro la ALMENARA de los coj.......a sergio se le notaba con mas alegria......y es k el sabia k tarde o tenprano yo me tenia k callar y joder de ay pa lante no hablaba ni con las piedras,ivamos alicia sergio y yo junticos pero no de la mano ya k la mano yo solo se la doi a mi perla.hasta k ellos con un punto mas k yo enpezaron a irse yo los deje k coño yo no podia ni con el nispero,enpeze a notarme mareaao y en la subida para crestear direccion almenarillas y almenara primer bajon sicologico me sente y se me junto to el airazo,el cansancio y un poco la altura ya k yo tengo vertigo...por eso soi chikitici si fuera alto estaria to el dia mareao,y es verdad por k mirar mi hermano pekeño mide 1,92,y yo me acuerdo k antes salia con el y con susu amigos k eran todos como el todos jugaban al baloncesto,pero lo tuve k dejar lo tuve k dejar por k cuando salia con ellos habia una olor a picha en el anbiente....volviendo a la carrera, alli sentado pense puf no puedo..pero no me puedo kedar aki vamos paco poco a poco y a base de barritas agua y una lucha constante contra mi mismo fui tirando pase una hora y media muy mala,pero todo el mundo alli arriba tanbien llego un momento
 
k la almenarilla parecia walken dead,pareciamos zonbis y yo miraaba palante y decia y mi sergiete, pero sabia k el estaba muy bien ya k es muy fuerte,el pico almenara se hacia eterno pero porfin despues de casi 7 horas llegue y alli supe k lo habia conseguido baje con alguna k otra lagrimilla hasta la fuente los muchachos y es k amigos igual k os pongo chistes, os digo k lo pase mal pero k muy mal,pero una vez abajo bocadillo de mermelada,platano agua abrochar las esportivas, y a disfrutar corri como una gacela sabiendo k lo habia conseguido y sabiendo tanbien k sergio tanbien fue una carrera muy dura por la climatologia y no esagero,pero lo conseguimos y nos valio de mucho ya k luchamos contra el peor enemigo k hay k es uno mismo.gracias a sergio por su conpañia,a ana,carmen alicia,mary el segu,paco perez alberto,viski,mis primos y juan perez oliver por sus consejos y a toda la familia kijotesca por sus alagos animos y demas os kiero.....y a vosotros tanbien un abrazo y hasta la proxima

MARATON DE PARIS 2015

Hace un par de años corrí mi primera maratón. Viví unas sensaciones inolvidables, placenteras, ilusionantes y pensé que una maratón era suficiente. Pero el año pasado hice algunas carreras buenas y Laura pensó en París para reencontrarme con esta distancia. Estaba encantado por la idea y acojonado a la vez.

Me planteé el reto de forma diferente a Madrid: quería prepararlo bien y hacer un mejor tiempo. Así lo he hecho: 14 semanas para llegar en las mejores condiciones posibles al pasado fin de semana, donde me encontré con las peores sensaciones que he pasado nunca corriendo.

Físicamente me encuentro muy bien, realmente bien, pero según se acercaba la fecha parecía que todo se iba torciendo. Y para terminar de torcerse, el viernes perdemos el vuelo a París. No me lo podía creer. Decidimos, no sin mucho dudar, sacar otro vuelo pero la huelga de controladores previa al viernes hace que sean escasos. Conseguimos vuelo y reservamos hotel en Barajas. A la llegada al hotel, no tienen constancia de nuestra reserva. Llamadas y llamadas a la compañía para ver qué había pasado. Todo nos decía que quizá no era buena idea ir a París. Todo se arregla y al día siguiente, a las 5 de la mañana llegamos a Barajas, rumbo a París. De nuevo a la llegada al hotel, no saben nada de nuestra reserva. Increíble. Tras unos momentos de confusión aparece nuestra reserva. Las 12 de la mañana del sábado y vamos corriendo al metro para ir a recoger el dorsal en el Parque de Exposiciones de París.



Allí nos esperan colas de entrada aunque, una vez dentro, todo está muy bien organizado y va bien. Al recoger los dorsales me percato que Laura aparece como corredora francesa y con errores en su nombre, aunque tras todas estas circunstancias ella ya había decidido no correr. Buena feria del corredor y buen ambiente.

Salimos a medio día a comer y tras la comida llegamos al hotel a descansar. Pese al tute que nos hemos dado, sin apenas descansar la noche anterior, tengo las piernas perfectas, nada cansadas. Comienza a llover en París por lo que presagio que la carrera puede ser dura, viniéndome a la cabeza las imágenes de los compañeros en el Maratón de Roma semanas antes. Pero a media tarde decido que no puedo estar allí y no acercarme a la Torre Eiffel y más estando el hotel muy cerca. Bajamos y hacemos la visita de rigor, ondeando la bandera Quijote bajo la atenta mirada de la torre.

Tras hablar con Alberto me quedo más tranquilo, ya que me dice que el domingo habría una buena temperatura para correr, y así fue.
Tras la lluvia del sábado y un poco antes de las 8 nos dirigimos a la salida con una buena temperatura. Estoy en el segundo cajón y la salida la tengo a las 8,47. Doy un pequeño trote en el mismo cajón de salida y rápidamente se colocan todos los corredores. Sobre el plano, el recorrido de la carrera era
genial: La Concordia, La Bastilla, Notre- Dame, Louvre, Museo de Orsay, Torre Eiffel…

Comienza la carrera y me siento muy cómodo, marcando el ritmo que quiero llevar desde el principio que a estas alturas me es muy fácil llevar y mantener. Espectacular salida y ambiente al llegar al km 1, en la Plaza de la Concordia, abarrotada por muchísimo público animoso, al igual que en la Plaza de la Bastilla, en el km 3, donde nos van alejando del río y donde me había avisado Juan Carlos que se podía hacer tapón, ya que pasamos de 6 carriles a 2 y un tercer carril bús. No hay problemas de estrecheces aunque sí nos vamos juntando algo más. Ahí es donde empezamos a subir suavemente mientras, como si no quiere la cosa, nos van sacando de París, al Bosque de Vincennes, en el km 9. Es un sitio idílico, encantador, precioso, pero en el que, durante la friolera de 10 km, pude contar 5 o 6 espectadores. De hecho, cada 3 km había una orquesta, banda o charanga y era tal el silencio y el eco que, desde que dejabas de escuchar la música a lo lejos de uno de estos grupos podías escuchar el otro. Y todo el rato subiendo, desde el km 3 hasta el 17 aproximadamente, que empezamos a salir del bosque, mis piernas notan como no hemos dejado de subir. Bastante deprimente para un Paris que tiene esas grandes avenidas y calles.

En el km 19 volvemos a entrar en la civilización, por una entrada que nada tiene que envidiarle a la de Albacete por la carretera de Jaén, y vuelve a haber presencia de vida humana en las aceras animando al personal. Sigo bien aunque empiezo a dudar si estas subidas, tendidas pero continuas no me pasarán factura. Subidón al llegar a la media maratón, km 21.



 Voy bien de piernas, el tiempo que iba marcando era perfecto, según lo pensado, y subidón de nuevo en la calle antes de acercarnos a la Plaza de la Bastilla de nuevo (en el plano dice que pasamos de nuevo por allí pero nada de nada) y salimos al Sena. Estaba deseando llegar al llaneo para tomar buenas referencias, ya que iríamos desde el 23 hasta el 31 por el margen del río. Empieza a hacer calor, y me quitó lo que me quedaba, los manguitos, ya que ya había tirado la braga y los guantes. Es entonces cuando me acuerdo de Juan Carlos y su advertencia: hay unos puentes en el río que tienes que tener cuidado. Y tanto. Cuando llegamos al Sena, la parte que esperaba que fuese la más bonita de la carrera, ya que en el plano ponía que pasábamos por el Louvre, Notre- Dame… nos bajan a la carretera del margen del río, bajo el nivel de la calle, por lo que no se ve nada a un margen del Sena, solo la pared de piedra, y comenzamos a meternos en túneles larguísimos, con sus correspondientes bajadas y subidas y bochorno en su interior. Es entonces, en una de esas subidas-salidas cuando empiezo a sentir que algo no funciona. Las piernas se me ponen durísimas y empiezo a no poder mantener el ritmo. A esas alturas hacía bastante calor y los corredores empezaban a notarlo y sigo adelantando a gente, ya que no noto esa sensación de angustia por el calor, ni tampoco la flojera de ir vacío por dentro, solo dureza. Ahí empieza el calvario.



A la salida del último túnel, en el km 29, en el que ya hay mucha gente, frente a la Torre Eiffel, que esta vez si podía haberla visto pero no estaba mi cuerpo para mucho, veo a Laura e intento que me sirva de empujón para afrontar lo que me queda…y lo que me espera. Pasamos el 31 y veo unas pintadas que rezan `Premio de la Montaña’. Efectivamente. Ya que habíamos llegado a París deciden meternos otra cuesta hasta aproximadamente el km 38, por un barrio residencial que aún hoy dudo que estuviese habitado y por el Bosque de Bolonia, donde se encuentran las pistas del mítico Roland Garrós.
No podía más. Abandono la idea de acabar en el tiempo previsto y me centro en la única idea de terminar. Pero iba muy mal de piernas y decido andar un minuto cada 2 km si quiero conseguir acabar. Desde el 8 de enero entrenando para este día y todo se estaba jodiendo. Desde ese 31 hasta meta es un auténtico sufrimiento. Tanto es así que en el km 40 pasa por mi lado un quad de la Cruz Roja y se me pasa por la cabeza decirles que me lleven a meta. No podía más. 


Pero es ahí donde aparecen en el suelo carteles con frases motivacionales que me hacen ir de un letrero a otro, buscando convencerme a mí mismo de que puedo llegar a meta.
Y así fue. 3:23.

Creo que una imagen vale más que mil palabras y la sensación que sentí al terminar esta carrera fue tan inolvidable como en Madrid pero muy distinta a la vez. La sensación de decepción y frustración a día de hoy es máxima. Sé que tengo que estar contento por haber acabado una carrera de esta distancia pero, para mí, tanto esfuerzo, tanto tiempo robado e invertido aquí no merece la pena y no lo volvería a hacer, aunque no descarto la idea de hacer más pero con la mitad de preparación.



A día de hoy estoy físicamente perfecto pero anímicamente no. Habrá que dar tiempo al tiempo y esperar a que el cuerpo me pida correr. Sé que muchos habéis estado pendientes de mí y os lo agradezco, como por todas vuestras muestras de cariño. A mis amigos Quijotes deciros que mi cabeza me pide descanso y debo dárselo. Espero que nos veamos pronto por esos caminos y pueblos y pueda disfrutar de esta afición.

Un saludo.

Héctor

15 de abril de 2015

MEDIA MARATON DE LA RODA 2015

Era un sábado lluvioso del mes de abril y sobre las 16,00 horas, nos dirigimos a gran velocidad, en el mercedes del Licenciado Vergara, a la famosa carrera del Miguelito… Yujuuu¡¡ Llevaba ese buen sabor de boca de las tres anteriores pruebas;  Madrigueras, Barrax y Minaya, con un muy satisfactorio 3º puesto en la categoría Veteranas C, eso te garantiza una motivación por las nubes y claro el cuerpo me pedía guerra… 



Ouyeaaa¡¡ pero qué bien lo pasamos en las carreras los fines de semana, durante el viaje y desde que llegamos al poblado hasta que nos vamos, es una fiesta de saludos, risas, conversaciones y fotos, muchas fotos, con una gentecilla muy maja y buenos amig@s, es algo especial que hay que vivirlo, más recomendable que cualquier garito de la calle concepción… Y qué decir después, cuando ojeamos esas fabulosas fotos que suben al face nuestros paparachis sin igual (María Bañón, Agustín Fraile, Lourdes Pedroche, Gabi el del Rincón, José Luís Santana…) y que casi no comentamos… 

Nos garantizamos las risas y el buen rollito para toda la semana y hasta la próxima carrera. Tras un trote de calentamiento con un pequeño chaparrón de propina, suena el disparo de salida y con la música del Señor Grey a tope, haya que voy… A los pocos metros de carrera diviso a esa rubia sin igual, Llanos Galietero y me coloco a su altura para intentar ir a su ritmo y acompañarnos durante estos agotadores 21km y pico, cada una con su música, pero sabiendo que vamos cerca la una de la otra, que gusto... 

Alcanzamos a mi compañera en podium, la gran corredora Loli Rodríguez Murcia, una tía mu fuerte y con una cabeza muy bien preparada para la competición. Ni yo me creo que vaya a esa velocidad… Yujuuu¡¡ Mi mejor tiempo en La Roda fue hace tres años, con 1:50, debido a mis buenas sensaciones me conformaba con 1:45, imaginaros mi sorpresa cuando al pasar por línea de meta divisé 1:44 pues que me puse a llorar de la emoción mezclada con el sufrimiento de los últimos kilómetros… y allí estaban mis queridos compañer@s corredor@s, dándome la enhorabuena y colmándome de abrazos y besos… otro gustete… Ouyeaaa¡¡ Muchas gracias por estar siempre ahí. 


Aviso para navegantes, a lo largo de la carrera me percaté de que Manolo el del Albacete Diputación no me quitaba ojo… Ahí lo dejo¡¡¡ Jajajaja… “Porque hay una pregunta en el aire y es, a qué se debe mi mejoría, si tomo algo… la gente comenta si será debido a las carreras de trail de este invierno o al spinning o son mis zapas voladoras nuevas… Seguramente sea un poco de todo, pero me siento muy motivada y FELIZ”.

  Pero ya llegará el momento no tan bueno, así es la vida… yo por ahora intentaré disfrutarlo al máximo… 


Siempre vuestra,

Tesoro


26 de marzo de 2015

MARATONA DI ROMA 2015

VINI VIDI VINCI

Cuando terminé la maratón de Murcia en 2013, sí, la famosa maratón de Murcia, aquella en la que algunos  de vosotros perdisteis la condición de farfolla;  me prometí a mí mismo que no haría ninguna por lo menos en todo el año 2014 y a ser posible en el 2015 tampoco. Tomé esa decisión en un momento de hartazgo, ya que cada vez que quiero preparar un maratón, la ilusión de prepararla a las pocas semanas se transforma en frustración por la falta de tiempo para prepararla correctamente.  
Pero un día de primavera de 2014, mientras nos tomábamos unas gordas  en la cafetería Inox, mi amigo pataliebre, que es culo inquieto, entre tango y fandango y entre jarra de cerveza y chulla de jamón, se dirigió a mí con esa  cara que él pone de chiquillo travieso cuando va a hacer una trastada y me dijo:
- "Patalibre, el año que viene hacemos la Maratona di Roma, ve pensándolo que nos vamos".
Por aquel entonces yo no quería oír ni hablar de maratones, pero la idea de ir a Roma no me pareció tan mal.


  • "Bueno ya lo iremos viendo"- le dije ...
  • Mentira y gorda, estaba ya visto, desde el instante en que pronunció las palabras Maratón y Roma en la misma frase, en mi interior ya sabia que que haría Roma sí o sí...Siempre se ha dicho aquello de " la cabra tira al monte", en mi caso se podría sustituir perfectamente  por aquello de "el mastinaco tira al  maratón... " Así pues la idea fue tomando forma, creamos un grupo en whats app a tal efecto, en el que incluimos a bastantes compañeros y compañeras de correrías, de los cuales al final solo quedamos Pedro de La Rosa, Juan Gómez Camarasa, Angela Argandoña y quien les habla.
  • Así pues un poco antes de Navidad empezamos a prepararlo. Entre semana hacia las salidas que podía, casi siempre una o dos, el sábado o domingo quedábamos para hacer los largos que en mi caso no me he saltado ninguno, menos mal...
  • Cuando se proyecta un viaje al extranjero para hacer un maratón, hay muchos factores a tener en cuenta, como por ejemplo la ubicación de hotel o apartamento con respecto a la salida y meta de la carrera. En nuestro caso he de decir que tanto Pedro, como Juan y Angela han organizado un viaje rayando la perfección. No hemos podido contar con compañeros de viaje/guías turísticos/compañeros de carrera/ personas humanas/devoradores de pizza/ bebedores de cerveza Peroni/compañeros de cachondeo/amigos...  Que estos monstruos.
  • Salimos de Valencia y llegamos a Roma, aeropuerto de Ciampino, llegamos el jueves por la noche. Al día siguiente lo primero que hicimos fue ir al palacio di congressi a recoger el dorsal y ver la feria del corredor. Por cierto, eso sí que es una feria del corredor bien montada, te hacían recorrer todos los pasillos siguiendo una línea roja como cuando vas a Ikea, que recorres toda la tienda. Allí tuvimos la primer a anécdota, a Ángela le dieron una camiseta pequeña y no se la querían cambiar, así que tras unas lagrimillas y arduas negociaciones, conseguimos que el "capo" el encargado de las camisetas de la carrera accediera y se la cambiara por fin...
  • Una vez recogido el dorsal, nos dirigimos al apartamento a dejar las mochilas y después a ver Roma. 
  • Como he dicho antes en este viaje he tenido los mejores guías, ya que todos ellos conocían Roma muy bien, durante estos días nos hemos pegado una paliza a andar y a subir escaleras increíble, tanto es así que durante la carrera, a medida que íbamos recorriendo Roma, nosotros ya habíamos pasado andando en los días anteriores por la mayoría de los lugares. 
  • Así pues hemos visitado Roma de Cabo a rabo:
  • Panteón de Agripa, Coliseo, monumento al rey Víctor Manuel Segundo de Saboya, Foros romanos, Fontana de Trevi, Piazza Nabonna, Piazza del Poppolo, Vía del Corso, Boca de la Veritá, Piazza de España, Barrio del Trastevere, Campo di Fiori, Museos Vaticanos, Capilla Sixtina, Isla Tiberina,Castillo se San Angelo, Plaza de San Pedro, Innumerables iglesias donde vimos maravillas como el Moisés de Miguel Ángel o la Madonna de Pellegrini,  Basílica de san Pedro...a cuya cúpula subimos andando el día de antes del maratón, para matarnos, justo lo contrario de lo que hay que hacer víspera del maratón,  aquellos de vosotros que habéis subido sabéis las escaleras que hay...  
  • Junto al mausoleo del rey Víctor Manuel segundo de Saboya, está la iglesia de Santa María de Aracoeli, en cuyo interior se

    encuentra una estatua del niño Jesús realizada en madera de olivo y encontrada hace siglos en unas ruinas de Roma, es una figura muy venerada por los romanos actualmente, la llaman el Bambino de oro, ya que está cubierta totalmente de medallas de oro, no quiero ni pensar los maratones que habrá hecho esa criatura para tener tanta medalla.. Pues bien, durante la visita a esa iglesia junto a un reclinatorio hay una urna donde los fieles depositan sus peticiones escritas en un papel. Así que nuestra Angela Argandoña, agarró un papel y escribió en él su petición y la depositó en aquella urna junto al Bambino de oro. La petición fue que todos acabáramos bien el maratón.
  • Durante el viernes y el sábado hizo buena temperatura, a ratos nublado a ratos con sol. Creo que en el fondo todos estábamos un poco acojonados por la previsión para el domingo, aunque no lo decíamos... 
  • La carrera:
  • Durante toda la madrugada del domingo llovió a cántaros, cuando nos levantamos para desayunar vimos desolados que no había parado de llover, eso me hizo pensar que lo íbamos a pasar chungo.
  • Después de desayunar en el apartamento, nos pusimos la verdinegra, vaselina, geles y demás preparativos para la batalla. Mientras nos preparábamos para salir, se creó un silencio sepulcral, estábamos todos preocupados por la lluvia, yo no sabia que ropa ponerme para correr, las bolsas de basura que teníamos eran pequeñas, creo que en el fondo teníamos bastantes dudas sobre si íbamos a terminar la carrera, aunque no lo decíamos abiertamente.
  • Nos esperaban 42,195 kilómetros bajo la lluvia y el frío.
  • Eran las 8:30, la carrera empezaba a las 8:50, se nos había hecho un poco tarde, menos mal que estábamos a dos calles,  a tres minutos del coliseo. Angela y yo optamos por la camiseta de tirantes, Pedro y Juan la de manga corta. Salimos corriendo para buscar nuestros respectivos cajones de salida, pero entre las prisas, la lluvia y la cantidad de gente que había se generó un pequeño caos, así que tuvimos que correr para dar una semi vuelta por el exterior del Coliseo y así poder llegar a nuestros cajones de salida.
  • Una vez debidamente situados junto al Coliseo, tuvimos que esperar unos 15 minutos a pie parado bajo la lluvia y con bastante frío. Para entrar en calor unas fotos del momento, besos y abrazos deseándonos suerte y a correr.
  • Desde que se dio la salida hasta que salimos por el el arco transcurren unos 8 minutos, el ambiente era espectacular, la imagen de la Vía del Foro Imperial con toda esa cantidad de corredores envueltos en plásticos y chubasqueros de colores chillones  bajo la lluvia hacia un  extraño contraste con la imagen imponente del Coliseo romano bajo la lluvia, al contemplar la grandeza del anfiteatro uno se siente muy pequeño.
  • Cuando empezamos a correr teníamos que ir con mucho cuidado, además de la cantidad de corredores, el adoquín estaba literalmente sembrado de bolsas de basura y chubasqueros de los que la gente se iba despojando. Los primeros kilómetros pasan por el mausoleo de Víctor Manuel II,  junto a Piazza Venecia, Bocca de la Veritá , para dirigirnos hacia el Circo Máximo y la Pirámide.  Van cayendo los kilómetros y arrecian la lluvia y el frío, cuando corres en esas condiciones el cuerpo se entumece, de cintura para arriba te quedas hecho un bloque, en algún momento nos temíamos lo peor, que empezará a granizar, a esto hay que añadir que el adoquín no drena el agua como el asfalto, así que se formaban unos charcos enormes, y teníamos que intentar por todos los medios no pisarlos , ya que quedaban muchos kilómetros por delante y nos podían salir  ampollas y rozaduras. Cada vez que llegábamos a un tramo asfaltado era un lujo, pero el lujo duraba poco, ya que se pisa adoquín durante bastantes kilómetros. Los avituallamientos eran un show, los corredores que no llevábamos guantes, teníamos que parar para poder coger las bebidas y el sólido, ya que debido al frío y la humedad las manos se quedaban rígidas,  ni siquiera podíamos cerrar los puños o coger algún objeto, se nos quedaban las manos como a los  muñecos de Playmobil, es una sensación muy jodida, se te cae todo, se te escurre todo.
  • Aproximadamente entre los kilómetros trece y catorce pasamos junto a la isla Tiberina por la parte opuesta al barrio del Trastevere, después cruzamos el río Tiber para pasar por detrás del castillo,de San Angelo, ya en el 18 pasamos por la Plaza e San Pedro con la Basílica y Vaticano al fondo, esperaba que hubiera mucho más público en ese punto pero la lluvia seguro que amedrentó a mucho público, con el día que hizo no me extraña. 
  • Casi sin darnos cuenta pasamos la media maratón, las sensaciones eran todo lo buenas que podían ser dadas las circunstancias. La carrera, lejos de ser una carrera llana, se torna dura en muchos tramos, con subidas que a priori pueden parecer suaves, pero que con el paso de los kilómetros se hacen bastante duras, como por ejemplo la que hay sobre el kilómetro 28, que es una cuesta con todas las letras y que  a mí personalmente me dejó un tanto tocado, no es una carrera fácil ni mucho menos. El cansancio ya iba haciendo mella, aunque a pesar de la lluvia que todavía nos acompañaba la moral era alta. Fueron pasando los kilómetros, mas o menos en el 34 empecé a encontrarme vacío a pesar de haber tomado plátano y  pasas en los avituallamientos,  empiezo encontrarme peor y les digo a Juan y Angela que voy a bajar el ritmo y que continúen sin mí, se van a regañadientes,  aminoro la marcha hasta el 35, donde me paro para beber tranquilamente, el muro me duró un par de kilómetros, transcurridos los cuales recuperé el ritmo hasta el 39 donde tuve que andar otra vez, momento en el que oigo por detrás, Vamos Javi, Vamos Papá !!!!! En ese momento veo a Virginia y a Javier, el subidón de adrenalina no se puede comparar a nada, allí estaban animándome a grito pelado, me siguieron para verme pasar en distintos puntos del recorrido, a pesar de la lluvia y el frío. Fue entonces cuando comencé a correr otra vez, las plantas de los pies las tenía machacadas por el adoquín, me dolían los pies a rabiar, la espalda era una tabla debido al cansancio, a la lluvia, al adoquín, al frío y a la tensión acumulada por las ganas de llegar...
  • Finalmente en el 40  nos metieron por un túnel larguísimo cuesta arriba, no se veía el final. Cuando vi el túnel que picaba hacia arriba, con adoquín por supuesto, se me cayó el mundo encima, me consolé pensando que por lo menos mientras estaba dentro del túnel no me mojaría...
  • Todo lo que sube baja, así que cuando salimos del dichoso túnel enfilamos una calle cuesta abajo que iba a parar al Mausoleo del Rey Víctor Manuel y acto seguido la Vía del Foro Imperial donde por fin me aguardaba la meta. Cuando vi el arco de meta  se me pusieron los pelos de punta, en ese momento se me quitaron todos los males, corrí hacia la meta saboreando cada instante , intentando estirar los segundos al máximo, no quería que ese momento pasara. Cruzar la meta de un maratón ya es algo que emociona, pero si además llevas mas de cuatro horas corriendo bajo la lluvia y el frío... todavía más.
  • Cuando crucé la meta se veía el imponente Coliseo al  fondo de la Vía de Foro Imperial, me  vinieron muchos pensamientos a la cabeza, me sentía muy orgulloso de lo que había conseguido, entonces recordé una escena de la película Qúo Vadis, recordé a aquel consejero que entraba junto con los generales en los desfiles triunfales en Roma y que a modo de Pepito Grillo decía  susurrando al general triunfador y orgulloso "recuerda que sólo eres un hombre..." 
  • Tras saborear el momentazo me encontré con otro Coloso, Juan, que estaba buscando a Angela, nos pusieron la medalla al cuello y nos fuimos a casa con la satisfacción del deber cumplido. Pedro, 3:39. Juan 4:19 o así, Angela unos cuatro minutos mas que Juan y yo unas 4:27 o así. Todos por debajo de las cuatro horas y media. La carrera no fue nada fácil, así que demasiado...
  •   Después de celebrar el triunfo como se merecía, con los pies y las piernas doloridas, fuimos dando un paseo hasta la iglesia de Santa María de Aracoeli, junto al mausoleo, subimos los 124 empinados escalones y dimos las gracias al Bambino de oro por su ayuda.

  • VINI VIDI VINCI
  • Que significa algo así como:
  • Vinimos,  vimos, bebimos, comimos, hicimos algunas compras, corrimos, disfrutamos, sufrimos, nos tomamos unas cuantas Peronis y nos volvimos...

Javier Martínez Lorenzo


Verdinegro el corazón... 

25 de febrero de 2015

TORREVIEJA 2015

Media o Medio Maratón de Torrevieja
Y es que nunca sé si se trata de masculino o femenino y cuanto más miro en internet más claro tengo que se puede decir como quiera cada uno. Sinceramente la palabreja me estaba dando vueltas en la cabeza desde hace quince días, ya que estoy preparando el maratón de París y estoy en ese momento de inflexión en el que te estás cansando y estás deseando que llegue ya el día, aunque he de decir que no estoy preparado.
Para no arrojar la toalla decidí cambiar de táctica y apuntarme a todas las medias que pueda desde aquí hasta la fecha para hacer las tiradas largas y la casualidad quiso que la que se avecinaba fuese la de Torrevieja, ciudad en la que pasé los primeros años de mi vida. Había vuelto en alguna ocasión pero esta vez me acompañaban mis padres, que no pisaban Torrevieja desde el 95. 
Y como no podía ser de otro modo no era el único Quijote en la salida. Allí había quedado con los Doctores Pedro y Javier Lucas, al que acompañaba su hijo que haría el 10 k. No son gente amable. Son lo siguiente. En Berlín, los corredores que eran médicos aparecían inscritos como `Doctor Cifuentes´, por poner un ejemplo. Buen reconocimiento a su labor. Tomamos el café de rigor y mi padre se quedó con la copla del tema de las chanclas con lo que no es de extrañar que me llame para comprar una plancha por internet y liarse a hacerse sandalias, verás.
En la salida y separados por la mediana frente al Casino de Torrevieja nos encontrábamos por un lado 650 corredores para la media y en el otro 450 para el 10 k. Tras la salida nos uníamos los dos grupos ya que el trazado consistía en dos vueltas a un mismo recorrido casi idéntico. Salíamos desde del centro de la ciudad hacia un extremo y volvíamos hacia la otra punta de la playa, para volver a pasar por meta. Desde el inicio de la carrera ya nos dimos cuenta que el protagonista de la misma iba a ser el aire, ya que en determinadas zonas de la carrera pegaba de cara y en otras bastante racheado, por lo que había que ser precavido en varias calles para no pagarlo en otras. Como siempre acabé haciendo el primer parcial demasiado rápido (10 km , 41 min) y lo pagué en la segunda vuelta: 1:30. Aún así acabé contento y dispuesto a correr otra próximamente. El resto de la expedición también acabó contenta pero conscientes de que el aire había afeado la carrera.
Buena organización, buena bolsa y buen aperitivo. Después de la carrera vuelta junto a mis padres por la zona donde vivíamos, recordando parques de juego y demás. Creo que la próxima puede ser Murcia, o sea que quién se anime ya sabe dónde encontrarme.
No puedo dejar pasar esta oportunidad sin felicitar al maratoniano Iván López López que debutaba en Sevilla. Nos conocemos desde hace muchos años y me alegra muchísimo su primera incursión en el maratón, con un pedazo de tiempo, que solo es el anticipo de lo que vendrá.
Un saludo.

Héctor Plaza

23 de febrero de 2015

MOLINICOS 2015

Esta es mi primera crónica de la temporada, estábamos un poco perezosos para contar las cosas que nos pasan en las carreras los fines de semana, pero creo que es importante contarlo, por dos motivos. El primero por recordar alguna anécdota del día, para los que van y el segundo, para que los  que no puedan ir a correr, puedan vivir un poco la carrera y así no desconectar del todo.
En esta ocasión algunos quedamos en el Daniel, organizamos los coches, nos reímos un poco con los comentarios de Fernando, que “polero” más peculiar, y salimos hacia Molinicos con unas nubes oscuras a lo lejos que nos hicieron pensar en que nos mojaríamos en la carrera.



El viaje se hace pesado, todas estas carreras tan seguidas por  la zona de la sierra, hacen que mucha gente no se apunte, ya que los desplazamientos son muy largos. Esta carrera, para el que nunca la haya corrido, es de las más duras del circuito, con mirar las medias por kilómetro, se puede ver. La primera parte por el pueblo, empieza con una bajada muy pronunciada, al llegar al arroyo que atraviesa Molinicos, empieza una subida muy dura hasta la escuela que nos pone a todos en fila de a uno. Aquí se vuelve a bajar un poquito y a partir del kilómetro 3 empieza la subida, al principio es suave, pero conforme nos acercamos a los almendros se hace más dura. De aquí hasta el kilómetro 9, todo es para arriba, hay algunos descansos, pero no se notan, cuando llegas a la cuesta empinada del nueve, poca gente corre, seguramente solo los primeros. Del nueve para abajo, es una locura de bajada, todo lo que se ha subido en seis kilómetros, se baja en tres, los que estamos un poco “transtornaos” bajamos sin conocimiento. Al llegar al asfalto en el 12, queda un kilómetro muy “jodido” que se hace muy largo, pica hacia arriba y engaña mucho, pero oír al “spiker” en meta se te quitan todos los dolores y aprietas los dientes y cuando te quieres dar cuenta estás enfilando la meta, donde espera un chocolate caliente y un bizcocho que te repone en un momento.
A destacar la bolsa del corredor, todo productos de la tierra, un blanco y un negro y un pan de pueblo. Ya sabéis que soy defensor de la vida en los pueblos, si el poco beneficio que podemos dejar se mandamos a China, con una camiseta de dudosa calidad u otro detalle del estilo, muy poco hacemos por nuestra tierra. Si esto lo lee alguien de la organización del circuito, que tome nota. Tenemos excelentes productos en cada uno de los pueblos, que son la mejor bolsa del corredor, ajos, miel, vino, pan, embutidos, etc.  Por  todo esto, un 10 para la bolsa de Molinicos (a los vegetarianos les podían cambiar los embutidos por hierba, je, je).
Bueno en lo meramente deportivo, tenemos que destacar que fuimos 16 quijotes/sanchos/dulcineas a la carrera. En este caso destacaré a José Miguel Ruiz, que está impresionante, 2º de su categoría y a Victoria Zamora, también 2ª de su categoría.  En general, este año,  todos vamos más rápidos, sólo mantenernos sería positivo, pero cada uno va intentando mejorar en la medida de sus posibilidades y esto se nota. También destacar a Llanos Galietero 6ª y Mamen 4ª de sus categorías. Vamos que las dulcineas están más fuertes que nosotros.
Como hemos crecido como club, nos podemos permitir emprender otros retos fuera de la provincia y que esto no repercuta en nuestra clasificación en el circuito, yo creo que tenemos equipo para quedar 2º por clubes, y creo que es nuestro objetivo. Las dulcineas para puntuar tienen que aumentar en número, ya que en calidad es imposible.
Bueno lo de los comentarios un poco fuera de tono, los dejo para los que fuimos a la carrera, Mamen perdónanos, somos “muuu” tontos…
Rodrigo Pérez. Sancho y verdinegro


Una poesía
A Molinicos nos fuimos
en una tarde gris y fría
En Molinicos corrimos
Y ninguno se aburría
Por Molinicos penamos
Y la gente nos acogía
De Molinicos volvimos
Añorando carreras con más cercanía.

Para el trovador  Tolito.