29 de junio de 2010

ORIENTACION EN CHINCHILLA 2010


PERIPECIAS Y ANDANZAS DE LOS QUIJOTES ORIENTADORES
ÚLTIMA PRUEBA DEL V CIRCUITO DE ORIENTACIÓN
CHINCHILLA DE MONTEARAGÓN

En el calendario figuraba como prueba nocturna pero por la confluencia de distintos eventos festivo-sociales que se celebran en estas fechas, hubo que dejarlo en “diurna”. De todos modos, el día fue espléndido.
Agustín pensó durante los días previos en algún tipo de antifaz o en vendarnos los ojos para compensar lo de “diurna”, pero finalmente fue descartado… Y nos presentamos tal cual.
No hablaré de desniveles ni de kilómetros,, todo cuestas. Evidentemente ya que era una prueba urbana el aliciente eran las cuestas (y anda que no hay “escalericas” por algunos callejones).
Pudimos llegar y esta vez ¡¡LLEGAMOS!! los aventureros y a la vez intrépidos componentes del club “Quijotesco”: nuestros incansables Agustín y Blanca, Javi acompañando a su respectiva Lidia quien enseñó y animó a su progéner sobre las muchas y diversas ventajas que tiene ese deporte (yo creo que repetirá); Ángel que llevó a las pequeñas que aguantaron como jabatas sus sorprendentes zancadas e instrucciones; y la que suscribe, que no estaba en su mejor estado de salud y abandonó (en fin también me harté de cuestas y estaba poco animada con el calor).
Al poco de comenzar la ruta callejera me topé con la agradable sorpresa de ver a Luis Luque acompañando a sus niños, que iban entusiasmados. Hicieron un buen papel.
Los habituales del GODIH, como siempre organizaron unos buenos recorridos, su amabilidad y su afán por hacer las cosas bien merecen un sobresaliente. Los participantes de otros clubes e independientes: echándole ganas y afición. “Chapeau” por todos en su esfuerzo por participar en este circuito y mi admiración por su manera de correr. Algunos volaban cuesta abajo cual liebres veloces a falta de campo.
Todos lo pasamos como siempre bien. El ambiente de camaradería está siempre presente en estas carreras.
Quisiera destacar la perseverancia de Blanca, pues cuando llevábamos aproximadamente una hora tomando cañitas en la terraza de la preciosa plaza del pueblo, apareció Jaime del Godih (muy prudente y cortés él), preguntando si podrían recoger los “apechusques”, véase: ordenadores, reloj, balizas, meta, …etc. La razón de esta pregunta era: faltaba por llegar únicamente Ella. ¿Abandonaría? ¿Terminaría quizás el recorrido? ¿Le faltaba mucho?. Nuestra respuesta fue la siguiente: Lidia, toda preocupada, tras unas gestiones telefónicas logra contactar con el individuo de apoyo (Agustín) y por fin le indica que la susodicha rezagada (o sea Blanca) está a punto de terminar y logrará su objetivo.
Todos hemos disfrutado con el circuito, a falta de la que se realizará en Feria por el Centenario.

Luisa.