7 de octubre de 2010

1ª CARRERA POR MONTAÑA EN PALOMERA (CUENCA)


El pasado domingo se celebraba, la 1ª carrera por montaña de Palomera, 2ª carrera del 1er circuito de carreras por montaña de la provincia de Cuenca, (¡ojo al lío de números!). Bueno… el caso es que se trata de una carrera de poco más de 14 Km y de unos 600 mts de desnivel positivo acumulado, bastante suave para lo que es una carrera por montaña.
Palomera es un pequeño pueblo a apenas 8 Km de Cuenca. Hasta allí se desplazaba, como no, el 50% de la sección de carreras por montaña del Club de atletismo D. Quijote Albacete, o sea yo, porque Jorge (el otro 50%) todavía esta convaleciente de su lesión de tobillo.
Este fin de semana lo estoy pasando en Valdeganga, donde son las fiestas. Así que después haberme acostado no demasiado temprano el sábado, a eso de las 6:30 el despertador me saca de los brazos de Morfeo. Antes de las 9:30 tengo que estar en Palomera, a 120 Km. Un desayuno rápido y a la calle. Fuera es de noche y el ambiente es fresco. Conduzco tranquilo en compañía de buena música… ¡una gozada!
En el puerto de la Tórdiga el termómetro marca 3.5º. Ya en Cuenca la temperatura se suaviza. Enfilo hacia Palomera y paso por debajo del vertiginoso puente de San Pablo (por el que he pasado varias veces corriendo en las carreras de Cuenca), y ya encuentro la fila de choches característica que se dirige al pueblo donde empezará la carrera. Espectacular el paraje: tolmos de piedra parecidos a los de la ciudad encantada… ésta es una zona privilegiada por la naturaleza.
Aparco y en un abrir y cerrar de ojos estoy cambiado de verde (la ropa del club… ¡que buen rollo!) y ya los primeros atletas comienzan a trotar. El ambiente de carrera se deja sentir. Recojo el dorsal y veo al atleta que quedó primero en Cuenca… ha venido a por la carrera. Yo no estoy mal pero dudo que pueda mojar aquí. En el pueblo, esto es todo un espectáculo, hay un rocódromo para los peques y ruta de senderismo para los que esperan. Incluso Bob Esponja ha venido, ¡menudo nivel!.
Comienza la carrera, es una carrera “lanzada”… quiere esto decir que unas bicis van delante de nosotros y cuando se retiran, entonces comienza la competición de verdad. Yo a las bicis no las veo por ningún lado, pero lanzada la carrera, si que va. Desde el principio la gente va como si ésta no tuviera más que 1 Km. El grupo de los buenos se comienza a separar. La primera subida no se deja esperar, se trata de una subida explosiva, pero por buena senda, de algo más de 200 mts de desnivel. Yo voy con dos chavales que van juntos. El primero de ellos, que parece guiar al segundo le dice: “cuando te empiecen a picar las piernas caminamos ¿eh?”, y yo le contesto, “¡¡¡entonces ya!!!”. (sí sí, las piernas ya me pican desde hace un rato). Al poco, aprovechando que la senda se ensancha un poquitín, decido adelantarlos, y no se que hago que me meto en un berenjenal (me he salido de la senda y voy por una maraña de ramas. A mi izquierda y más abajo veo que varios atletas, por la senda buena, nos adelantan. Los dos chavales, que me han seguido, se deben estar acordando de alguien de mi familia). En este momento pienso que si por asomo tenía alguna posibilidad de podium, se me ha escapado. Aún así no me desconcentro, retomamos el camino bueno y ya de bajada voy cogiendo a algún atleta de los que me pasaron. Llevo 40 minutos de carrera, lo que yo supongo algo más de un tercio. Ahora el terreno llanea y me empiezo a encontrar mejor, pero no me fío. La segunda y última subida comienza. La tomo con calma al principio. Decididamente me encuentro bastante bien. Poco a poco voy ganando terreno y comienzo a pasar a algún que otro atleta. De repente en la bajada oigo que me preguntan: “¿como se te dio la Sagra?”… y yo, que no puedo levantar la vista del camino para no matarme, me quedo sin saber quién es (es un Chinchillano al que después reconoceré como un atleta habitual del circuito). “No muy mal” le contesto, pero sigo para abajo como alma que lleva el diablo. ¡¡¡Horror!!!, llevaba a un atleta delante pero ya no lo veo… ¿me he perdido otra vez?... dudo y retrocedo… unos metros antes había una bifurcación pero estoy seguro de haberme metido por el camino bueno, así que continuo. ¡Joder!, más tiempo perdido.
Ya tengo otra vez al atleta delante de mí, voy realmente bien y en la bajada al río Huecar veo que se mete completamente en él, (hasta las rodillas), yo cruzo por unas piedras y lo paso... (es el que va 3º de veteranos, ya tengo el podium aunque en ese momento yo no lo se). La senda llanea otra vez, veo público y esto hace presagiar que la meta está cerca. Pregunto “¿Cuánto queda?” y para mi sorpresa me dicen que algo menos de 1 Km. Estoy seguro que si quedase más echaría mano de alguno de los que va delante, llevo a dos o tres a menos de 200 mts.
Cruzo la línea de meta y enseguida me dan el ticket, lo ojeo y … ¡sorpresa! 3º en veteranos… ¡No doy crédito!.
Esperando el podium tengo al lado a un viejo que comenta con otro: “¿los que han ganao no se ven?” ¡leche, y yo estoy a su lado!... yo soy uno de ellos… no me lo puedo creer. Minutos después oigo que nombran el nombre de mi padre que también es el mío. Saludos con el alcalde y rápidamente para casa, que me esperan para comer.

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