16 de noviembre de 2010

BIENSERVIDA 2010

BIENSERVIDA Y EL LEJANO ALBACETE (14-11-10)

Y bien lejano que está. Tardamos más de 1:20 h en llegar. Pero como dice el refrán, Bienservida bien vale una misa. El pueblo no lo conocía. Esto de las carreras populares está sirviendo para conocer mejor la geografía de la provincia. A decir verdad, el pueblo está un poco a desmano de todo, y para conocerlo tienes que ir a posta. Pero vale la pena y tiene su encanto serrano.
Se nota la llegada de los fríos, con las hojas de los árboles llenando la calle principal. El día esta encapotado, y al fondo se ven las montañas tapadas por las nubes. ¿Tendremos niebla en el alto?. Allí aparecimos Ascendido, Segura, Julián, Ängel Robles y yo. Además de muchas rostros conocidos. Los del 2-15, los del Sarraz …De tanto alternar en las carreras, se nos van quedando las caras, pero no los nombres. Como hacía frío antes de la salida, nos colocamos la manga larga de Termolactil, aunque luego en la subida a El Bellotar nos sobraría. Vimos a Aroca, que hacía de anfitrión, y a M. Molina que vino con otros corredores. Mucha animación en las calles a pesar de la baja temperatura. El speaker Villaescusa pregonando por el altavoz los nombres de los sufridos corredores que llevan acabadas todas la carreras. Y a las 11:00 h la salida.
Tras 1 km llaneando, salimos de la carretera. Empezamos la subida al puerto de El Bellotar por un camino de tierra. Voy con Segura y aprecio como en las primeras rampas la fila de camisetas se empieza a estirar. Nos rodean los olivos y cruzamos el río Turruchel. Las cuestas se van empinando. Menos mal que no hay barro. El ritmo disminuye. No quiero parar y Segura se frena para esperarme. El paisaje va cambiando. Aparecen los pinos. A la derecha hay una zona de pic-nic, con el río saltando en pequeñas cascadas. Lástima no poder apreciar mejor lo que me rodea, pues el camino se inclina más y tengo que apretar los glúteos y agachar la cabeza. Los cuádriceps empiezan a quejarse. Constato que “el tiempo nos pone a todos en su lugar”, pues las caras de los que me rodean me resultan conocidas. Más o menos hacemos todos unos tiempos similares. Segura sigue animándome pero en el Km 5’5 decido caminar como el resto de sufridores que me acompañan. Menos mal que no hay niebla, lo que nos rodea es el bosque. Segura ha tirado hacia arriba pues quiere hacer la subida sin parar. Hay un falso llano y aprieto a correr. Tras una curva de 180º, nueva subida. En el km 6, otra vez a caminar. Al final se aprecia una carretera. ¿el puerto? ¡Aleluya!!!. Empieza la bajada. Alcanzo a Segura que va al trote esperándome. Abro bien los ojos pues no doy crédito a lo que veo. Se ve el valle lleno de pinos y olivos, y al fondo el pueblo. No pensaba que habíamos subido tanto. El descenso es de vértigo. Intento no dar grandes zancadas para no hacer sufrir más a mis cansados cuádriceps. Me da la sensación que derrapo en las curvas. Segura sigue a mi lado. Bajamos en un santiamén , o al menos eso me parece. El último km se hace llaneando y con final en ligera cuesta. Quiero apretar pero no hay coordinación cerebro-piernas. Fin. Carrera dura donde las haya pero muy bonita y en nada aburrida. Seguramente volveremos. El resto de compañeros también están contentos. Ya sólo queda Yeste.
Brasero