19 de febrero de 2010

MARATÓN DE SEVILLA 2010




¡¡Al fin llegó el día!! Domingo 14 de Febrero, 6:30 a.m. Jerez de la Frontera (donde aprovechando el viaje visitamos a unos amigos) ¡¡hace un frío que pela, el coche un dedo de hielo!! Primera sorpresa, nos ponemos en camino dirección Sevilla y en el peaje ¡segunda sorpresa! Control de alcoholemia un atento y simpático agente de la autoridad se dirige hacia nosotros y me informa que tengo que soplar ¿y cual es su sorpresa? Que me pilla con una botella en la mano, de aquarius claro, soplo y 0.0 nos da paso sorteando coches estacionados (multados) procedentes del carnaval de Cádiz.

7:30 a.m. llegamos al Estadio Olímpico, la temperatura sigue siendo fría (1º). Después del cafetito de rigor, donde nos encontramos a los primeros paisanos, empiezo con el ritual de vestirme, equitación, zapatillas, chip, todo bien colocado, último beso a Raquel y me tiro al ruedo. Por fin estoy en el tartan de la Cartuja, que desde abajo la vista es impresionante (y desde arriba), unos estiramientos y empiezo a trotar cruzándome a la élite y a cientos de personas anónimas.
Se acerca la hora y con unos minutos de retraso se escucha el disparo y ¡¡a correr!! Más de 3000 personas nos lanzamos a patear Sevilla.

Los primeros kilómetros pasan muy rápidos y mis sensaciones son buenas, voy rodando junto al globo de las 3 horas donde a nuestro paso, un público helado no para de animarnos. Casi sin darme cuenta estoy en la media maratón miro el reloj y 1.30 lo que me hace pensar que quizá he ido demasiado rápido. Km. 26 ¡¡alarma!! El gemelo izquierdo me ha dado un aviso he notado algo raro, no le doy importancia cuando poco después, a esto se le suma pesadez de piernas, empiezo a preocuparme y a venirme abajo. Los calambres son cada vez más seguidos y solo estoy en el km. 31. desde este punto hasta el km. 38 mis paradas son numerosas para estirar, cada vez me encuentro peor. En el km. 39 me atiende la cruz roja donde me dan un pequeño masaje y me recomiendan abandonar o terminar andando, pero yo cabezón sigo trotando ¡¡ solo me quedan 2 km.!!. Por fin veo el estadio aunque hay que bordearlo antes de encarar la bajada de su túnel y meterme dentro.

Últimos 300 metros, recta final y ya tengo en frente el arco de meta, últimos metros y ¡¡¡lo conseguí!!! 3:18. no se si reír o llorar aunque estoy más cerca de lo segundo, me encuentro con Raquel y me vengo a bajo, ella como siempre es la que me levanta el ánimo, me convence de lo que he hecho y en las circunstancias dadas está muy bien. Una duchita y para tierras manchegas.

Aunque en los primeros kilómetros de vuelta a casa no quería volver a oir la palabra maratón, ya en frío lo tengo claro el próximo MAPOMA 2010.

Desde estás líneas quiero agradecer el trato que hacia mi persona tuvo la cruz roja y sobre todo a Raquel que siempre estas ahí GRACIAS.