19 de julio de 2010

CENIZATE 2010


CARRERA CENIZATE. 17/07/2010. “DUELO AL SOL”


Fotos desde la imagen gentileza del hijo de Laureano, Agustin este te quita el puesto..... como dispara el crio.¡¡¡¡¡¡¡


Sábado. 11. 00 horas: Disfrutaba de una mañana despejada, tranquila, preparándome para el aperitivo y en compañía de la familia cuando de repente suena el teléfono. Al otro lado se encuentra Antonio Aroca:

- ¿Quedamos para ir juntos esta tarde a la carrera de Cenizate?

Posiblemente influido por el calor, y pensando mas en el venidero “Martini”, me quedé dubitativo y algo desubicado. Pronto me vino a la memoria la puesta a punto de esta última semana: entrenamiento escaso y a deshoras junto a las consecuencias de la interminable celebración del triunfo de la “Roja” donde no faltó ingesta de todo tipo de viandas regadas por litros de alcohol que aún corren por mis venas.
Un sudor frío recorrió mi mente. Pero, de repente, salió la raza de pertenecer al “estado libre asociado de los Sancho Panza”, donde presidente, mártir y ejemplo de constancia y superación es Rodrigo, y respondí:

- Estupendo. Te recojo a las 18.30 horas donde siempre.

Sábado. 18.30 horas: Viaje agradable donde Antonio Aroca me informa de sus buenas sensaciones para la carrera. Es un lujo contar con Antonio: buen deportista, mejor persona y con un optimismo a prueba de bomba.
Miro el termómetro exterior del coche a la altura de Mahora: 35ºC. Ahora comprendo que mi desorientación temporo-espacial actual no es consecuencia de los cuatro “Martinis” y de las tres cervezas del aperitivo-comida ó de la charla habitual con la esposa para solicitarle el permiso correspondiente al convencerla de las bondades del ejercicio físico (y que de esta forma su marido presentaría el mismo cuerpo que CR9) ó de la mini-siesta de 30 minutos oyendo los gritos de los críos. ¡¡ ES QUE ESTAMOS A 35º C!! Transmito mi inquietud a Antonio Aroca. Me mira y su discurso tranquilo y sereno me convence.

- Juan Carlos, ¿y lo bien que vamos a estar, una vez terminada la carrera, tomando el refrigerio con los compañeros?

Como siempre, me rindo a sus pies.

Sábado. 19.30 horas: Llegada sin incidencias a Cenizate. Sigo obnubilado y asustado por la posibilidad de presentar un golpe de calor. Recogemos dorsales y, por vez primera, nos obsequian con la bolsa antes de la carrera: tres botellazas de vino de la zona y la tapa de champiñones que me alegrarán los días venideros. Me sube la moral.

Aparecen los compañeros del Club. Rodrigo procedente de Munera y líder de la sección Sancho-Panza, nos abrazamos y nos preguntamos que hacemos aquí. Laureano con su más fiel escudero (el hijo), que me promete no hacer marca sino sobrevivir a la carrera ¿?. Brasero, contento y disfrutando del ambiente. Los Reolid brothers, concentrados y dirigidos por la “Mamma”, portando orgullosos la bandera española en homenaje al triunfo de la selección de fútbol. Ángel Ródenas, feliz por su futura paternidad (Rodrigo y yo, ya le advertimos del descenso en picado de sus marcas una vez que empiece a disfrutar de su “chaval”). Los Robles, en manada, siempre atentos a nuestras necesidades fisiológicas al llevarnos a todos por las cuestas del pueblo a “evacuar” la tensión acumulada. JC (el bueno) trotando cual ágil gacela y prodigio de la fisiología humana al ser capaz de realizar las carreras, de principio a fin, tocándose la zona glútea con los talones. Diego, concentrado y analizando la carrera para planear el ataque. Jorge, nuestro “madelman” dispuesto a machacarse en su jornada vespertina y, por, supuesto, nuestra musa Mamen, ejemplo del triunfo de la constancia.

Me acerco a la salida. Va a empezar la carrera. No veo a mi amigo Sebas (Dos Quince) para decirle lo mucho que le admiro como atleta, persona y literato. Hablo con Rodrigo y Brasero y les informo que me voy con ellos (no se porqué, pero me da que no me creen).

Sábado. 20.00 horas: Suena el pistoletazo. La élite del Club partimos desde posiciones medias (los “otros” como JC, Los Reolid, Los Robles, Jorge y Ángel R. salen desde delante, sólo con el único fin de llegar pronto y poder atiborrarse de panchitos y cervezas sin que nadie les recrimine por sus actos). Mi intención era hacer la carrera con los compañeros de la Sección Sancho-Panza, pero de repente, salta como un rayo, Laureano. Herido por mi orgullo, planteo la táctica de “marcaje paraguayo”, es decir, ir tras él e intentar zancadillearlo para que no se me vaya. Miro a Rodrigo. Me autoriza el acoso, pero sin lesionarlo. Lo máximo que consigo es acompañarlo y a duras penas.

Primera cuesta, se me sale la bilis y todas las vísceras del organismo. De repente, como una alucinación en un Oasis del desierto aparece Pedro (nuestro webmaster), y se nos figura vestido de príncipe árabe, regándonos de líquido elemento y animándonos para continuar. Pregunto a Laureano y dice que seguimos hasta el final. En ese momento, empiezo a pensar en los más inteligentes del Club, que se encuentran disfrutando de sus merecidas vacaciones (Ascendino ”Madelman2”, Luis “Keniata blanco”, Jaime “Brigadista Republicano”, Ángel Robles “President”) y el porqué no estoy como ellos. No encuentro la respuesta.

Continúa la carrera. Los “otros” en su línea habitual, demostrando a todos el porqué somos los sextos del circuito. Jorge, ejemplo de superación, decide “voluntariamente” acompañar a Brasero y comprueba en primera persona lo agradable que es callejear por las cuestas de Cenizate con buena compañía. Antonio Aroca sonriendo y corriendo sin sufrir (¡qué envidia!) y Rodrigo demostrando que se puede sobrevivir muy dignamente a las carreras sin despreciar unos “conejillos y unas chuletillas de cordero” y que tan importante como correr es encontrar un buen motivo para hacerlo (sobre todo si se tiene como referencia a las atletas del circuito). Aparece Diego y, de un momento a otro, espero su hachazo.

A Laureano es imposible pararlo. ¡Cómo corre!. Intento seguirlo. Mirando alrededor, no conozco a la mayoría de los corredores. Estoy acostumbrado a otros compañeros. Sobrevivo a duras penas. Gracias a los paisanos del pueblo que nos abastecen de agua a raudales y la imagen refrescante de Pedro con su “manguera” (de agua) aguanto los 10 Km. Abrazo a Laureano y observo preocupado que la rubicundez de su rostro es cada vez de mayor intensidad. No estoy en condiciones para poder atender una emergencia. No ocurre nada anormal y nos felicitamos.

Sábado. 21.30 horas: Estoy contento: he superado el golpe de calor gracias a un pueblo volcado con la carrera y pertenezco a un Club que me permite disfrutar del ejercicio y, a su vez, mantener amistad con gente estupenda, tanto con los que corren como los que acompañan y realizan tareas de apoyo moral y fotográfico. Recuerdo a Agustín, y le deseo que por el Norte, vaya todo bien. Se lo merece.

Me pongo ciego de horchata, naranjas, bebida isotónica y panchitos. Todo lo perdido en la carrera se recupera en segundos. Tengo la sensación de estar hinchado. Me da igual. Disfruto de la compañía con los compañeros y, por fin, saludo a Sebas (Dos Quince) y le felicito. Le propongo la fusión de los dos Clubes (nosotros potenciaríamos la parte gastronómica). Se lo pensará.

Sábado. 23.00 horas: Duermo feliz. Deber cumplido. ¡Cuanta razón tiene Antonio Aroca!

JC Segura (The Doctor)
19/07/2010. 18.00 horas