16 de noviembre de 2010

Behobia-San Sebastian by Mamen

Fotos desde la imagen

La Behobia-San Sebastián es una de las carreras mas antiguas de España que data de 1.919; la edición de este año celebrada el domingo 14 de noviembre ha contado con 21.000 participantes. Su trazado une la frontera de Behobia con la capital donostiarra; 20 km de un recorrido muy exigente que discurre por Irún, Ventas, Alto de Gaintxurizketa (Km. 8), Lezo, Puerto de Pasajes, Barrio de Trintxerpe, Alto de Miracruz (Km. 17) para finalmente terminar en el Boulevar Donostiarra.

Las acciones llevadas a cabo para la participación en este evento se inician en mayo del presente, dando como resultado la formación de 3 comandos muy diferenciados cuya única misión era arrasar SS:

 
El COMANDO TOLEDO. Nace en Albacete, integrado en su origen por Jose Antonio Robles y el cada vez menos grande, Agustín Fraile. Este comando partió el jueves a tierras toledanas para recoger a la cónyuge-primogénita, Ana Blanca. Completa su formación en Santander, con la matriarca del clan Blanca-madre.

COMANDO CAÑONERO compuesto por los quinceañeros Laureano, Espe, Antonio Carrillo y Mari.

 
COMANDO DEL AMOR, el mas calentito de todos los comandos por el abuso de la calefacción en el coche, integrado por Jorge y Mamen.

Salida programada a las 6:00 horas del sábado 13 de noviembre de los comandos Cañonero y del Amor, cursando todo el trayecto sin incidencias. Teníamos tantas ganas de llegar, que el viaje de ida se me hizo corto y es que en un “pis-pas” (de 7 horas) estábamos en San Sebastián; El comando Toledo había llegado a primera hora y aprovechó para recoger los dorsales y visitar la feria del corredor.
Hubo que recorrer la majestuosa playa de La Concha hasta llegar al casco antiguo donde nos esperaba el Comando Toledo con la ventaja de un pincho; teníamos que trabajar rápido si queríamos alcanzarlos... era mucha la presión.. cogimos carrerilla hacia la barra y empezamos a llenar los platos y a beber, claro!,
La tarde del sábado transcurrió de pincho en pincho y tiro porque me toca; si de algo puedo dar fe durante este viaje, es que ninguno de los miembros tomó ni gota de..., esto... ¿como se llamaba, JOOOODER! .... ¡AGUA!, claro, ¡AGUA!.

LA NOCHE ME CONFUNDE EN SAN SEBASTIÁN
La noche del sábado, el comando del Amor recibió la inspección sorpresa en su habitación del comando Toledo; el motivo era comprobar el buen estado de las instalaciones y de paso hacer un reportaje fotográfico, creo que para el Hola, no estoy muy segura... La existencia de un cristal traslucido que unía la habitación con la ducha, planteó la posibilidad de instalar unos periódicos para impedir la visibilidad entre ambos espacios. El comando del amor ha estado sometido a rígidos y estrictos controles de vigilancia en todo momento, tanto que si no atendíamos a uno de los móviles, saltaban todas las alarmas. Si hubo intercambio de fluidos durante la noche es algo que el comando Toledo todavía no ha podido verificar, aunque continúan las investigaciones.

LA CARRERA
El día amaneció con un ligero chirimiri que iría engrosándose a lo largo de toda la jornada. Los quijotes participantes emprendimos camino hacia Behobia, con mas de 2 horas de antelación; había que llegar haciendo uso de los combinados de tren + autobús dispuestos por la organización.
Behobia resultó ser todo un festival para los sentidos, un entorno privilegiado, un constante ir y venir de corredores, patinadores... que no dejaban de moverse al ritmo frenético de la música.
Nuestros velocistas Jorge y Jose Antonio fueron los primeros en abandonar el contingente debido al orden de salida que tenían asignado; me quedaba la compañía de ese par de torres humanas: Antonio Carrillo y Laureano. Había que combatir la lluvia y evitar salir mojado, así que Laureano desplegando su fondo de armario se embutió en un poncho-impermeable “verde musgo”, mientras que Antonio optó por otro mas favorecedor en rosa salmón; Y así, al ritmo de “Give Me Hope Joanna” nos dirigimos a la salida.
La nota predominante de todo el recorrido, a parte de la lluvia y del paisaje, fue la implicación y la participación del público durante todo el trayecto. Nos estaba cayendo la del pulpo Paul (que en paz descanse) y todos los tramos estaban llenos de mayores y sobre todo niños ofreciéndote su mano. Enérgicos AUPAs personalizados para todos los corredores que minimizaban la dureza del trazado.
Espectacular la llega a meta con mucho mas publico protegiéndose con paraguas, más animación, música...; personalmente tanto arco preliminar de meta llegó a angustiarme, ya que no acertaba a ver el ultimo de ellos (600 metros viendo los arcos, acaban con el mas paciente).
Finalizada la carrera todos los miembros de los comandos nos reunimos en el punto de encuentro Q _of course_, donde coincidimos con nuestro ya amigo y quijote debutante, Eustaquio.

Nuestras marcas:
Sin que sirva de precedente, y con todo lo que conlleva, el primer Quijote en entrar en meta fue JOSE ANTONIO ROBLES (1:17:45), creo que ha pensado en hacerse un tatuaje; Felicidades Jose, te lo tienes bien merecido, espero que algunos dejen de llamarte fantasma por un tiempo. El 2º quijote en meta fue el debutante EUSTAQUIO PUENTE (1:28:08), atentos que este chico nos va a dar gratas sorpresas. En 3ª posición el ILMO SR. D. LAURENO GARCÍA (1:38:17), si Laureano si, por unos segundos entraste antes que Jorge. En 4ª posición, el hombre capaz de correr 70 km sin despeinarse, JORGE LOZANO (1:38:21). Quinta posición para mi zancudo amigo ANTONIO CARRILLO (1:44:11); y como siempre cerrando filas la representación de la junta directiva con un tiempo de 1:52:24., (hubiera llegado antes, pero tenía tanta sed que me paré en todos los puntos de avituallamiento a repostar y eso que yo en las carreras de invierno no suelo beber, sería por el chacolí?).

 
EL RETORNO.
De todo lo acontecido durante el fin de semana, el reto mas duro al que tuvieron que someterse los 3 comandos, fue sin duda la interminable vuelta. Tras degustar los últimos pinchos en Zarautz iniciamos el temido retorno. La ultima parada conjunta de los 3 comandos fue en Aranda de Duero, donde ya era patente el cansancio que arrastraban nuestros cuerpecicos.
Si el viaje de ida había sido un paseo donde reinaba la luz y trinaban los pajaritos, la vuelta resulto ser la otra cara de la moneda; no faltó ninguna inclemencia por soportar: la falta de luz, la lluvia, los bancos de niebla y hasta un atasco a la madrileña de 1 hora. Jorge estaba tan cansando que no paraba de incorporarse en su asiento, mover las piernas por los calambres y comerse las uñas _llegué a ofrecerle galletitas, por si era hambre, pero nada_ tanto se estiraba de los pelillos de la barba que llegué a temer que acabarían por desprenderse solos. Finalmente y tras 8 horas, pudimos completar el operativo con la llegada a Albacete a la 1:00 horas.

Y esto es “casi todo”, así que preparate San Sebastian, que el año que viene seremos muchos quijotes mas.

BIENSERVIDA 2010

BIENSERVIDA Y EL LEJANO ALBACETE (14-11-10)

Y bien lejano que está. Tardamos más de 1:20 h en llegar. Pero como dice el refrán, Bienservida bien vale una misa. El pueblo no lo conocía. Esto de las carreras populares está sirviendo para conocer mejor la geografía de la provincia. A decir verdad, el pueblo está un poco a desmano de todo, y para conocerlo tienes que ir a posta. Pero vale la pena y tiene su encanto serrano.
Se nota la llegada de los fríos, con las hojas de los árboles llenando la calle principal. El día esta encapotado, y al fondo se ven las montañas tapadas por las nubes. ¿Tendremos niebla en el alto?. Allí aparecimos Ascendido, Segura, Julián, Ängel Robles y yo. Además de muchas rostros conocidos. Los del 2-15, los del Sarraz …De tanto alternar en las carreras, se nos van quedando las caras, pero no los nombres. Como hacía frío antes de la salida, nos colocamos la manga larga de Termolactil, aunque luego en la subida a El Bellotar nos sobraría. Vimos a Aroca, que hacía de anfitrión, y a M. Molina que vino con otros corredores. Mucha animación en las calles a pesar de la baja temperatura. El speaker Villaescusa pregonando por el altavoz los nombres de los sufridos corredores que llevan acabadas todas la carreras. Y a las 11:00 h la salida.
Tras 1 km llaneando, salimos de la carretera. Empezamos la subida al puerto de El Bellotar por un camino de tierra. Voy con Segura y aprecio como en las primeras rampas la fila de camisetas se empieza a estirar. Nos rodean los olivos y cruzamos el río Turruchel. Las cuestas se van empinando. Menos mal que no hay barro. El ritmo disminuye. No quiero parar y Segura se frena para esperarme. El paisaje va cambiando. Aparecen los pinos. A la derecha hay una zona de pic-nic, con el río saltando en pequeñas cascadas. Lástima no poder apreciar mejor lo que me rodea, pues el camino se inclina más y tengo que apretar los glúteos y agachar la cabeza. Los cuádriceps empiezan a quejarse. Constato que “el tiempo nos pone a todos en su lugar”, pues las caras de los que me rodean me resultan conocidas. Más o menos hacemos todos unos tiempos similares. Segura sigue animándome pero en el Km 5’5 decido caminar como el resto de sufridores que me acompañan. Menos mal que no hay niebla, lo que nos rodea es el bosque. Segura ha tirado hacia arriba pues quiere hacer la subida sin parar. Hay un falso llano y aprieto a correr. Tras una curva de 180º, nueva subida. En el km 6, otra vez a caminar. Al final se aprecia una carretera. ¿el puerto? ¡Aleluya!!!. Empieza la bajada. Alcanzo a Segura que va al trote esperándome. Abro bien los ojos pues no doy crédito a lo que veo. Se ve el valle lleno de pinos y olivos, y al fondo el pueblo. No pensaba que habíamos subido tanto. El descenso es de vértigo. Intento no dar grandes zancadas para no hacer sufrir más a mis cansados cuádriceps. Me da la sensación que derrapo en las curvas. Segura sigue a mi lado. Bajamos en un santiamén , o al menos eso me parece. El último km se hace llaneando y con final en ligera cuesta. Quiero apretar pero no hay coordinación cerebro-piernas. Fin. Carrera dura donde las haya pero muy bonita y en nada aburrida. Seguramente volveremos. El resto de compañeros también están contentos. Ya sólo queda Yeste.
Brasero