21 de febrero de 2011

2ª Carrera de Orientación 20-02-2011. El Carrasco (La Roda).


Algunas fotillos desde la imagen....

El día amanecía encapotado y con las calles mojadas por la lluvia nocturna. Me acordé de los compañeros que iban a Bienservida, por eso de subir al puerto de El Bellotar y de si hay nieve. Como de los escarmentados nacen los avisados, para llegar con tiempo salimos pronto de Albacete camino de El Carrasco todos los siguientes: Alberto Picazo y Tara la perra (Sin Victoria ni los niños), Pilar, Luis (hijo de Antonio José Zafra que éste sí que corre que se las pela), mi sobrina María, los braseretes y yo. El paraje es bonito, al lado del río Júcar y con mucha arboleda. Deciros que las carreras empezaban a las 11 horas y teníamos hora de salida a partir de las 11:01. Antes de salir apareció Agustín con Blanca con horas de salida más tardías pues se habían retrasado. No llovía pero el campo estaba húmedo y resbaladizo por el barro. Y a los 11 horas, a correr.

Yo salí el primero pues Pilar y Alberto querían ir a su aire. Los niños salían de forma paralela por otro lado. Tras patear algunas viñas llenando las zapas de barro hasta las corvas, nos internamos en la espesura. Algunas balizas estaban muy escondidas, perdiendo mucho tiempo buscándolas. Además me estampé en una rampa a pisar la salida de una conejera (“aquí se viene llorado”). Pasamos un par de veces el Júcar, esta vez corriendo, no como la semana anterior. Y a los 20’ ya estaba sudando. Me sobraban todas las camisetas de manga larga que llevaba. Me crucé con Agustín en una ocasión y nos saludamos: “¿Cómo vaaas?” “ Como put..s por rastrojoooo..” . Como el recorrido era superior al de la semana pasada tardé más tiempo en llegar, en 1:11 horas. Cansado, sudoroso y con agujetas llegé a meta. Y a esperar a los demás. Poco después llegaron los niños, Agustín, Blanca y el resto de los corredores. Por el móvil llamé a Pilar. “ ¿por dónde vais? “Por la 10”. Agustín me dijo que fuese a buscarlos, a lo que yo pregunté si era lícito, contestándome que no. Y a la llamada de lo prohibido salí en busca de los Quijotes rezagados. Tras encontrarlos y orientarlos (ojo que no les dije dónde estaban las balizas, sólo les orienté, para eso se llaman carreras de orientación) acabaron el recorrido en más de 3 horas (ahí es nada) pero muy orgulloso de que Pilar acabase la carrera ( o caminata, o como se quiera decir). La mayoría de la gente, corredores, familiares y escolares se habían ido. Agustín nos hizo un montón de fotos y nos dijo que yo quedé 3º en iniciación naranja y él 4º en masters. El día había mejorado luciendo un sol espléndido y sin frío. Nos despedimos hasta la semana que viene en Alpera. Voy a ver si convenzo a otros corredores de club a que participen con sus familias en este tipo de carreras.

Saludos . Brasero