16 de junio de 2011

DIARIO DEL KOSTA TRAIL 2011 by Eustaquio Puente

La madrugada del viernes 10 me desplazo hacia mi pueblo, Ampuero (Cantabria), con la idea de correr la 6ª edición del Kosta Trail. Digo con idea porque iba con leves molestias en el piramidal y no sabía como asimilaria mi cuerpo las sesiones de fisio recibidas esa semana (al final fue bien) . El viaje pese a las numerosas e interminables obras de la A-1 sucede con normaildad. A las 11:30 ya estoy en mi pueblo. Esa misma tarde rodaje suave y a hidratarme con los colegas por la noche.

El sábado a la tarde me dirijo a Bilbao a por mi dorsal y a pernoctar allí en casa de un amigo. Mi pueblo esta a 45 minutos pero prefería descansar cerca de la salida. ¿Y como vas a estar en Bilbao sin salir de potes o de txikitos?. Imposible, así que poteo por el casco viejo y nueva sesión de hidratación.

Domingo 12. El día de la carrera. Como dicen allí, hace un día de la hóstia para correr, es decir, 18ºC y sol/nube. Me dirijo a Sopelana a las 8:30 pues ya tenía dorsal y solo quedaba dejar la bolsa en consigna para que el camión la llevara hasta la meta en Plentzia. No tenia pensado hacer un gran calentamiento, me quedaban 30 kms de sube y baja por delante. Se acerca la hora de salida. En meta solo diviso 4 catalanes, algún cántabro y el resto gudaris de tierras esukales. Durante el recorrido conocí a una corredora de Guadalajara. Antes de la salida ni una sola palabra en el idioma de Cervantes; para el próximo año hay que hacer cursillo de euskera avanzado.

Empieza el lío. Salimos de la Udal Etxea (ayuntamiento) y por una calle hacia abajo pasamos las vias del metro (que desde San Inazio es sin soterrar) por debajo y a encarar el primer monte dirección Berango. Larga y serpenteante subida. Una vez arriba baja y sube rodeando el monte para acabar bajando hasta Sopelana y dirigirnos al primer acantilado. Voy bien de fuerzas después del primer esfuerzo, aunque pienso dosificarme hasta el km 20 ya que hay que bajar y subir tres acantilados de cojones, además de atravesar tres playas corriendo por arena seca ya que la marea estaba empezando a subir y no humedeció la arena (que ayuda a correr mejor). Ya me comentaron que pasaríamos la playa La Salvaje y las vistas serían espectaculares. Así fue, se trata de una playa nudista. Una pena que no hacia un día de verano y no estaba muy concurrida. Esta zona de los acantilados es preciosa pero con bajadas muy técnicas y peligrosas. Pasada la zona de los acantilados toca unos kms de sube y baja por encima de la costa hasta descender y llegar al pueblo de Plentzia donde se encuentra la meta. Entras al pueblo por el paseo de la ria donde vemos entrenando su trainera para la temporada que va a empezar. Cruzamos un puente y empieza el paseo de la playa, que bien esta vez no hay que ir por la arena. Error, el último tramo de la playa si que es por la arena para encara el último monte que se las trae. En ese momento se oye por megafonía que Aitor Ossa esta entrando en 1ª posición, será cabrón a mí aún me queda lo peor. Empieza el último calvario, subida por escaleras de madera y senda embarrada por las lluvias de los dias anteriores. Sigo los consejos de Jorge y una mamo en cada rodilla y zancadas amplias (eso mismo hice para subir los acantilados) hasta que la pendiente y el corazón me permitan reanudar el trote. Subimos así hasta arriba. Pienso, se acabó, bajada y a meta. Pues no, a joderse y a correr más. Baja como puedas hasta el faro que si te caes te matas. Una vez allí nos meten por un bunker de la guerra compleetamente oscuro con un farolillo cada 50m. Salimos del bunker y a subir más que era poco. Una vez en la cima bordeamos el monte y vertiginosa bajada hasta Plentzia no apta para sufridores de uñas. Antes de entrar en Plentzia atravesamos un parque tipo el de La Pulgosa donde las cuadrillas pasan un buen domingo de junio asando y eso. Que hambre Dios. Encaramos el paseo de la playa y meta. Prueba superada. Mi garmin marca 31,480 kms. Se han pasado un poco. No importa llego bien y sin grandes sufrimientos. Las vistas han sido espectaculares. Me recoge un amigo y a por el txuletón, que para eso corremos. Siento no poder adjuntar fotos pero mi amigo se durmió y llegó cuando ya me había duchado. El año que viene puede que repita. Animaros. Agur.