5 de febrero de 2012

CHINCHILLA 2012. Carrera de Orientación.

Avisados estábamos. Los del tiempo ya dijeron que haría frío. A pesar de todo, la mañana del domingo 5-2-12 nos plantamos un montón de corredores y dos autocares de chiquillos en los aparcamientos nuevos de Chinchilla de Montesiberia. En Albacete el coche marcaba +1º en el exterior, en el aparcamiento marcaba 0º  y con un viento que cortaba la carne. Los organizadores iban enfundados en varias capas de abrigos. Parecían gorriones con las plumas ahuecadas para conservar calor.
 Vimos a Agustín y familia, Mamen (esta vez no traía el Sol), Luisa, Angel, Victoria con niñas y perros. Todos cogieron horas de salida precoces para acabar pronto. Mi hora de salida la cogí algo más tarde. Hice la espera en el coche pues no entraba en calor. Haciendo malabarismos me quité el chándal y me puse las zapas y el cortavientos. En la zona de salida, los organizadores, los críos y los corredores estábamos todos muy juntitos. Como en los documentales de los pingüinos emperador, cuando incuban los huevos en la noche antártica, apretujados unos contra otros para no perder calor. Por fin, a correr.
            Las primeras balizas estaban perdidas en lo alto del monte. Hacia allí me dirigí con cuidado de no pisar los restos de nieve helada, caída días atrás. Al rato de empezar ya no sentía las puntas de los dedos por el frío. A eso se sumaba la compresión de las gomas de la brújula de dedo y de la pinza electrónica, por lo que el dolor empeoraba. Aflojé las gomas de los dedos con el riesgo de perder los artilugios. Las balizas estaban bien escondidas y en una tuve un despiste que me hizo perder bastantes minutos. Muchas las colocaron en cuevas (Chinchilla está plagada de ellas) y en alguna sentí la necesidad de invernar como los osos. Empezaron a caer copos de nieve. ¡Qué bonito! pensaba, ¡Qué frío! Sentía. Me crucé un par de veces con Angel y con Mamen: ¿qué tal el Elche?, ¡mucho frío!, ¡pues anda que hoy…! La nevisca arreció. Los copos no caían hacia abajo, iban de lado por el viento. En las últimas balizas apreté el paso para acabar antes, pero las fuerzas iban mermadas con tanta cuesta y bajada. Por fín la meta, No tomé el refrigerio (ya lo hacía la piel por mí). Me metí en el coche a esperar a los demás. La nieve paró de caer pero el viento siguió cortante.
Los corredores que acababan no se quedaban a comentar impresiones. Se metían en los coches y se iban pitando. La jornada no acabó bien. Uno de los mellizos perdió la pinza electrónica. Pilar no picó en meta y quedó descalificada. Mamen, Luisa y Blanca dieron error en tarjeta. Agustín hizo lo que pudo. Yo quedé en 4º posición con la sensación de poder hacerlo mejor.
            Nos vemos en 1 mes en Alpera. Espero que con mejor tiempo.
Saludos. Brasero