1 de octubre de 2012

CHINCHILLA 2012






CHINCHILLA 2012:  TRES HOMBRES Y UN DESTINO
Mañana soleada.  Al ponerme la equipación del club noto que se aprieta más que la última vez.  Pienso que ha encogido al lavarse y que la responsabilidad  de representar al “Don Quijote” pesa.  Me empiezo a preocupar.  

Voy animado a recoger a “Augusto Imperator Rodrigo” y  ”Brújula man Brasero.” De camino a Chinchilla, nos damos ánimos porque creemos que es una carrera ejemplo de organización, con paisajes envidiables y que seguro gozaremos.  Continuamos, más tarde, criticando ferozmente los recortes y amputaciones  que afectan  brutalmente a nuestras profesiones. No dejamos títere con cabeza y casi nos vamos a la barricadas a acompañar a los indignados. Pero mientras se desarrolla la conversación,  pienso en silencio, que de disfrutar nada, que menudas cuestas hay por la  zona, que estamos en desventaja con los compañeros del “Gastro-Trainning” y que los kilómetros de entrenamiento realizados los días anteriores a la carrera han sido inversamente proporcionales  a los litros de cerveza consumidos en la Feria. Empiezo a atar cabos con la ropa ajustada y descubro que mi perímetro abdominal y  mi papada no son los de anteriores ocasiones. Mi preocupación aumenta.

La compañía es maravillosa. Gracias a los comentarios durante el viaje de Rodrigo y Brasero, esos turbios pensamientos pasan pronto. Llegamos a la cabeza de carrera. Nos encontramos con algunos compañeros:  “Rey León Ascendino”,  “Súper Gastro-Trainning Pundonor Sebas”,  “Purito Javi  Martínez”,  “Gacela Laura”, “Deslumbrante Mamen”, “Cráneo aerodinámico Carrillo and his girls” , “Keniata blanco Eustaquio”, “Panzer President Ángel”  y a nuestro “Frank Cappra” Agustín. El resto, están ya por ahí subiendo cuestas. Echamos unas risas y se olvidaron bruscamente todo tipo de malos pensamientos.  La preocupación desaparece.

Empieza la carrera. Inicialmente agradable. Brasero  opta por disfrutar aun más de los paisajes. Rodrigo y yo continuamos juntos. Pero, existen tres momentos que me hacen reflexionar:

1.- Kilómetro 3: Rodrigo y un servidor somos adelantados, sin esfuerzo alguno, por un pequeño “chucho”   paticojo que acompaña a su dueño corredor.  Aparte de que casi nos caemos con la cuerda por la que iba unido a su amo, se demuestra que Darwin a veces se equivocaba y que algunas especies no mejoran.

2.- Kilómetro 4-5: subiendo la cuesta “del escorpión”, entablamos una sesuda conversación:

- Segura (S): Qué,  ¿co…..o….vaj?

- Rodrigo (R): ¡me ca….g   en la pu….cus….ta?

- S: ¡Jo………er!,  ¡me mue……………ro!

- R: ¡jjjjjjjjjj….

- S: ¡Aaggggg!

- R: ¡ya lle……..mos!

- S: ¡Jerónimo!

- R: ¡Soc…..rro!

- S: ¡Uff……!

- R: ¡Ogggg….. ¡

Pienso que no sólo las especies no mejoran, sino que nos acercamos al mono: no necesitamos palabras completas para entendernos. ¡Si Darwin levantara la cabeza!

3.- Kilómetro 12: Tras sortear todo tipo de adversidades, descubrimos que el público que se encuentra en la entrada del Chinchilla empiezan a animarnos, a comprender nuestro esfuerzo, a aplaudirnos y a decirnos lo  “machotes” que somos Rodrigo y Yo. Nuestro ego aumenta y es la energía que nos hacía falta para encarar el final de la carrera.  Pero, los piropos desaparecen cuando una “jauría”  de corredores locales nos adelantan sin piedad y sin respetar los más mínimos códigos éticos y deontológicos del corredor popular. Aquí, Darwin tenía razón: “maricón el último”.

Pero, enfilamos la última cuesta y entramos a la meta henchidos de satisfacción y orgullosos  de  cumplir nuestro objetivo principal: ¡poder hablar y respirar a la vez  y …….seguir vivos al llegar a meta!. Y lo hemos conseguido, con sangre, sudor y lágrimas………….de alegría…… al permitirme Rodrigo acompañarle y disfrutar ambos de las sensaciones durante estos trece y pico kilómetros: desde la preocupación inicial pasando por el sufrimiento en común y el orgullo final de  no desmerecer y representar a los “verdinegros”  con dignidad.

No vimos a muchos compañeros durante la carrera, la mayoría iban por delante, y de vez en cuando,  alguna coronilla  conocida emergía en la distancia.  Pero cada vez que notaba alguna brisa fugaz, pensaba que era un acelerón  de nuestra “Gacela Laura”,  o de “Toalla  Iron Man Laureano”  o de “Radamel  Pedro García de la  Rosa o de cualquiera de los miembros del club que en cada carrera se empeñan en demostrar, y demostrarse, que pertenecemos a un club ejemplar y que no hay pueblo, cuesta, pantano, río, bar, tapa, salpicón, marisco, cerveza o distancia que se nos resista.

La organización buena. Algo de atasco y falta de agua al final, pero perdonable. Los tiempos, todos estupendos. Como tanto Rodrigo, Brasero y yo estamos en contra de los recortes, somos fiel a nuestra filosofía y ya bastante nos recortan para que también repercuta en nuestra marcas. Todo llegará.  Al final, tres hombres con un mismo destino…………..seguir disfrutando.

Fdo: Dr. Richard Kimble (el Fugitivo)