10 de diciembre de 2012

MARATON DE CASTELLON 2012




Fotos de Agustin.... desde la imagen.



Todo, absolutamente todo lo que ha acontecido este fin de semana en Castellón, se podría resumir con una sola palabra. CALIDAD.

Castellón es una ciudad mediana, acogedora, sin grandes monumentos, o sin un patrimonio histórico artístico digno de mención. Es una ciudad normalita como Albacete y otras tantas ciudades pequeñas que hay en España.

- CALIDADEN LA CARRERA-

Castellón no destaca por nada en especial, excepto por una cosa, su fabuloso Maratón. La ciudad, que como digo no sobresale por nada en especial, parece querer suplir esas carencias con un Maratón de una CALIDAD insuperable.

Es una carrera no muy numerosa en participación, unos dos mil corredores, no tiene una salida y llegada espectacular, pero todo en la carrera está pensado por y para mimar al corredor, empezando porel recorrido en una sola vuelta prácticamente llano y totalmente cerrado al tráfico ( no como en Valencia ), los avituallamientos repletos de todo, mandarinas peladas, plátanos, agua, isotónicas de varias marcas, geles, barritas…. patinadoras con réflex y vaselina que te atendían en marcha sin tener que pararte…..puntos de animación en todo el recorrido….y lo que más me ha gustado ha sido la cantidad de público durante prácticamente todo el recorrido, animando sin parar, la ciudad se vuelca con su carrera. Incluso cuando cruzamos la meta, unas voluntarias te invitan a sentarte y te desatan los cordones te retiran el chip de la zapatilla y te los vuelven a atar, increíble. Una buena bolsa del corredor compuesta de medalla conmemorativa, toalla, camiseta guapa y mandarinas de la tierra, revistas de atletismo etc…

Sigo pensando que es el Maratón perfecto para debutar y puedo decir sin temor a equivocarme que es la carrera mejor organizada y más cuidada de cuantas he participado.

- CALIDAD EN EL HOTEL-

Uno de los hoteles que la organización proponía es el Hotel Luz Castellón****. Un hotel moderno, bastante nuevo y situado estratégicamente entre la salida y la llegada del maratón, a unos escasos trecientos metros de ambas. Gracias a un convenio con la organización el precio con desayuno era de sesenta euros, en mi caso eso es un regalo porque me dieron una habitación que parecía un apartamento, y eso a los que íbamos con los churumbeles nos vino fenomenal.

El desayuno temprano a partir de las seis, menú pensado para el maratoniano, allí estaba hospedada la élite del maratón, es decir la expedición del Don Quijote al completo y un chaval que está empezando en esto del maratón, un tal Martín Fiz.

Al finalizar la carrera nos dejaron ducharnos tranquilamente y sin prisas.

- CALIDAD ATLÉTICA-

Cada uno de nosotros afrontábamos el Maratón con distintas pretensiones, por ejemplo José Antonio y Javi Robles no pensaban hacer marca, pero sin querer sin querer hicieron la prueba en 3:17, “casi ná”, terminaron bien, con buenas sensaciones, y es que estos Robles son como los toreros, están hechos de otra pasta.

Nuestro presi Ángel Robles llegó a Castellón con muchas dudas, se había perdido casi un mes del plan de entrenamiento debido a una pequeña intervención quirúrgica en la espalda, así que empezó la carrera contemplando la posibilidad de retirarse en cualquier momento ya que también sufre molestias en los abductores, pero como estos Robles son de otra pasta….terminó la carrera en 4:30 aproximadamente. Un monstruo.

Pedro de la Rosa llevaba casi dos meses sin poder correr por una lesión, pero se comprometió a acompañarme en mi reto de bajar de cuatro horas.

Mi Mamen-sun salió sin más pretensión que terminar.

Agustín había preparado su maratón fotográfico particular, porque aunque no lo haya corrido ha currado de lo lindo toda la mañana buscando localizaciones para sacarnos las mejores fotos.

Y por último Juanma cuñado de Pedro y miembro del club de Cenizate, que debutaba en la distancia y consiguió hacerla en 3:17, atiende los de Cenizate como arrean, felicidades Juanma.

-CALIDAD HUMANA-

Quiero contar como viví mi Maratón pero no sé por donde empezar.

Llegamos a la línea de salida los cinco Quijotes y la dulcinea Mamen, la carrera sale desde el puente de la U.J.I. foto de equipo y a formar. La mañana era fría pero soleada, soplaba una tímida brisa que no molestaba, condiciones perfectas para el Maratón.

Tras los cohetes que anunciaban la salida empezamos a correr, las sensaciones que se tienen en la salida de un maratón no son comparables a nada, son pura electricidad, este es mi cuarto maratón y aún así sigo sintiendo esa mezcla de emoción, miedo y alegría por encontrarme en la línea de salida de un Maratón.

Durante los primeros diez kilómetros marcamos un ritmo cómodo sobre 5:40, a partir de ahí apretamos un poco para cazar al globo de las cuatro horas. Pasaban los kilómetros y un poco antes del medio maratón alcanzamos el globo, a partir de ahí bajamos un poco el ritmo, pero sin querer adelantamos al globo y le sacamos un par de minutos, colchón suficiente para entrar por debajo de cuatro horas.

Perico fue el animador número uno de la carrera, me animaba a mí, animaba a Mamen, animaba al público, a los voluntarios, al señor que paseaba su perro con un chándal del Atlético de Madrid, animaba a otros corredores, animaba incluso a los que animaban… era un no parar, me seguía animando a mí…. Y al grito de “vamos templando pata liebre” transcurrían los kilómetros. Tengo que decir que sin Perico no hubiera sido igual…. El nunca había corrido más de 3:23, así que estar cuatro horas corriendo era un reto también para Perico.

Mamen había acusado un poco el esfuerzo de cazar al globo, pero se rehízo pronto, está muy fuerte, yo iba con unas sensaciones inmejorables.

En el kilómetro 29 me tomé el tercer gel, ese que se debe tomar el último, todo iba bien, agua en el siguiente avituallamiento y a seguir. Me encontraba eufórico, sabía que podía entrar por debajo de cuatro horas, iba muy fuerte de cabeza y de piernas más.

Mi Mamen creo que por momentos se tele-transportaba a la media de Albacete, vimos corredores del Atletismo Burriana que vestían igual que los del Dosquince, de vez en cuando adelantábamos alguno, una de las veces que adelantamos a uno del Burriana con su camiseta de cuadros blanqui-naranjas oímos gritar a Mamen “vamos Gossiiiii”. No sé si era el cansancio perojuraría que todos creíamos haber visto a Gossi, o a Jota, o al Fuerzas….., había camisetas croatas por todas partes, lástima que eran los de Burriana….

Al poco de pasar el kilómetro 31 algo no iba bien, de repente empecé a marearme, se me iba la cabeza, tuve que tirarme al suelo, no conseguía ver ni escuchar con claridad, me acojoné, ya me veía en la ambulancia con el gotero puesto. Pensé que mi Maratón ya había terminado.

Pero allí estaban mis ángeles de la guarda, Pedro y Mamen, me levantaron las piernas para que me llegara la sangre a la cabeza. Cuando empecé a recuperar la visión pude ver el miedo en sus caras, estaban tan acojonados como yo. Poco a poco me levanté y empecé a caminar, tras unos minutos empecé a correr pero me seguía mareando y tenía que tirarme al suelo otra vez, no me podía creer lo que me estaba pasando, con lo fuerte y bien entrenado que estaba para esa carrera. No paraba de pensar en Virginia mi mujer, después de lo del año pasado en Valencia otra vez la pobre a sufrir….Creo que lo que sufrí fue una hipoglucemia provocada por el último gel, a veces las cargas de glucosa hacen el efecto contrario.

Pasados unos minutos empecé a correr otra vez hasta que tenia que volver a caminar, nunca el muro me había pegado tan fuerte. Pero allí estaban Mamen y Pedro sin despegarse de mí, colmándome de ánimo y atenciones, no sabéis cuánto os lo agradezco, especialmente a Mamen, que tuvo la generosidad de renunciar a su marca por estar conmigo.

Con el ánimo y cariño de mis compañeros y un par de cojones conseguí llegar al kilómetro 42, enfilamos la recta de entrada en meta, allí me esperaba la auténtica merecedora de la medalla y los aplausos, Virginia con mis tres churumbeles. Es ella quien realmente sufre mis entrenos y mis tiradas largas, sin ella sería imposible.

No puedo describir lo que sentí durante esos metros… bueno sí que puedo describirlo, fue una mezcla de alegría, descanso, satisfacción y sobre todo gratitud a mis compañeros y amigos, los mismosque me siguen demostrando la enorme CALIDAD HUMANAque atesora esta gran familia del Club Don Quijote Albacete.

No sé por qué el Maratón engancha tanto, será por la épica del sufrimiento, será porque te pone los sentimientos a flor de piel, será que tenemos la necesidad de probarnos una y otra vez, será porque es la distancia incierta por excelencia…. será por la preparación con mis amigos del GASTRO-TRAINING en esas inolvidables mañanaschinchilleras….. no lo sé.

Lo que sí que sé es que cuando prepare otro Maratón será con vosotr@s,y que si ha de darme otra pájara que sea con mi Pedro y mi Mamen-sun.

Os quiero.

Javier Martínez Lorenzo

Verdinegro el corazón…