2 de enero de 2013

FELIZ AÑO 2013

 
 

Este año nadie se ha atrevido a poner blanco sobre negro, las andanzas y desventuras de insignes caballeros y dulcineas amén de sanchos y rocinantes. A la elección de cada uno dejo su clasificación en cada una de las modalidades antes descritas. Yo ya sabéis me decanto más por Sancho, y por esto utilizaré más su vocabulario mundano y pueblerino, para realizar esta crónica de un año andrajoso en el que la crisis nos ha dejado a más de uno, bien jodidos y sin gusto.
 
Sólo se salva lo deportivo, hemos crecido como club, no sólo en resultados, sino en gentes que visten la verdinegra con distinguida elegancia. Ha habido algunas bajas y algunos retornos, somos un club abierto, en el que a nadie se le niega la vuelta. No tenemos presión por ganar, solo nos gusta disfrutar.
Estamos cada vez más hermanados con el Dos Quince, esos gastro-traning que tanto envidio, son el ejemplo de que esto de correr no es más que una escusa para estar con gente admirable, que tiene las mismas inquietudes que nosotros, aunque como todos reconoceréis, no son de tan notable linaje como los caballeros andantes que abundan en nuestro club.
 
Cada vez tenemos las metas más altas, ya no nos conformamos con el circuito, ya nos pide el cuerpo salir a conocer otras ciudades desde el asfalto. También nos gusta subir montañas y pegarnos palizones propios de superhéroes, cada uno se pone un reto, y lo bueno de esto es que nadie nos obliga a nada. No tenemos patrocinador, no nos importa, no recibimos ayuda de ninguna institución, así no tenemos que rendir pleitesía a ninguna doncella de las que nos gobiernan. Somos libres, si queremos montarnos en Rocinante y poner tierra de por medio para conocer las tierras del Norte o del Sur, allá que vamos. Por ahora nadie se ha atrevido a cruzar el Atlántico, pero a alguno de nosotros sueña con Nueva York, Boston o San Francisco, andanzas estas que dejarían nuestros bolsillos maltrechos, pero que sin duda darían para otro capítulo de nuestras vidas ejemplares.
 
En lo referente al circuito, esto de que no pare de crecer, no sé si es bueno o malo, no me gusta ver carreras con 200 participantes, pero hay que tener en cuenta, que a veces va más gente a correr, que gente vive en esos pueblos. Esperemos que este año, tengan en cuenta a la gente que está en paro a la hora inscribirse para las carreras. También sería importante que todas las bolsas del corredor fueran cargadas con productos de la tierra, ya que es la única manera de generar riqueza en las zonas que visitamos, ajos, miel, vino, patatas, embutidos, almendras, cuchillos, pastas típicas, etc. Se me ocurren muchas cosas con las que llenar las alforjas.
 
Un tema distinto y del que siempre me gusta hablar y del que ahora por temas laborales, estoy enterándome más en profundidad, son los convenios de los club con los ayuntamientos. Yo ofrezco desde aquí al ayuntamiento de Albacete nuestro club para un convenio, como el que tiene firmado con el Club Atletismo Albacete, para que así nuestros quijotes, sanchos y dulcineas, puedan tener acceso a las pistas de atletismo y así no tendríamos esa lucha tan desigual a la hora de enfrentarnos a rivales de tan alta hidalguía.
 
Bueno para finalizar espero no haber aburrido a vuestras mercedes y espero seguir disfrutando de vuestra compañía un año más. ¡Ah! y lo que más me gustado, es que cada vez veo a más
gente joven en el circuito, incluso algunos alumnos míos de cuando andaba por Madrigueras, que por supuesto ya me ganan.
 
Sancho Panza (Rodrigo Pérez).