7 de febrero de 2013

BALAZOTE 2013


“OBJETIVO CONSEGUIDO”
Así es, solo dos semanas después de enfrentarse a un 10K de montaña con un tiempo de “perros” (Yeste) ,  nuestros dos protagonistas se enfrentaban a un nuevo reto, una nueva distancia y que tan solo unas semanas antes, ni ellos mismos se hubieran planteado hacer. Me refiero como no a Luisa y Agustín y a los hoy quiero dedicarles  esta crónica.
                Eran las nueve de la mañana cuando unos cuantos Quijotes nos congregábamos en el bar Daniel para tomar el café de rigor y repartirnos en los coches, aspecto este el cual quiero resaltar, pues tal y como está la situación económica conviene que aprovechemos los viajes al máximo.  Para la mayoría de nosotros se trataba de una carrera más, pero Agustín y Luisa era la primera vez que intentarían romper la barrera de los 10.000 metros, en concreto serían 13.700 metros con un trazado bastante exigente y para colmo una climatología adversa, y es que, aunque el día aparecía soleado, hacía frío y soplaba el aire de lo lindo.
                Sobre las nueve y media llegamos al Condado de Balazote, saludos a la gente y recogida de dorsales. Nos dirigíamos hacia el lugar de salida y primer motivo de alegría de la mañana, a lo lejos divisamos a Sebas, (aquel emigrante de camiseta arlequinada que le gustaba cantar en karaokes y frecuentaba las mejores sociedades gastronómicas de la comarca),  había vuelto de tierras murcianas para quedarse, y la verdad,  para algunos de nosotros las carreras ya no eran  lo mismo sin su presencia.
                Se aproximaba la hora del pistoletazo, y nos colocamos en el arco de salida para las fotografías  de equipo, y digo fotografías pues cada vez son más los que desinteresadamente nos acompañan y dedican su tiempo a inmortalizar  con sus cámaras esos buenos momentos que pasamos en las carreras. En esta ocasión el Sr.Villaescusa,  Gabi, David, Juli, Oscar y Mateo, hacían lo propio con sus cámaras, gracias a todos ellos.
                Algunos estrenaban camiseta verdinegra, como el caso de Victoria y que tuvo un debut de primera, quedando 3ª en su categoría ( Enhorabuena,  que bien te sienta el color verde),  Antonio reaparecía tras algún tiempo de ausencia en el club,(tu siempre has sido y serás  un Quijote), nuestros protagonistas aguardaban al disparo de salida con ese ligero cosquilleo que a casi todos nos entra cuando realizamos esa “ carrera especial”, Luisa la afrontaba  con ilusión y nostalgia, por  aquellas calles por las que correría,  había pasado parte de su niñez y adolescencia,( que buenos momentos y cuantos recuerdos), Agustín ponía a punto su micro GPS y  el resto de la expedición,  cada uno con sus objetivos representábamos a un club que cada día crece más en número y sobre todo en calidad, y no me refiero a la deportiva.
                Diez y media y suena el disparo, comenzamos en bajada durante unos quinientos metros y a partir de ahí comenzamos una continua subida que nos llevaría primero hasta la ermita de Santa Mónica y después hasta el repetidor, donde culminaba el punto más alto de la  carrera situado en el Km 2,7, hasta allí subimos despacio, había que reservar fuerzas para el resto de la prueba, y que mejor para ello,  que contar con la compañía del propio “Fuerzas”, durante toda la carrera,  sin duda alguna un “lujo” disfrutar de su compañía. Una vez en lo alto comenzamos un largo y cómodo descenso que nos llevaría al primer avituallamiento por el cuatro y pico, seguimos avanzando y por el cinco divisamos a lo lejos una cuestecita que quitaba el hipo, en ese momento Agustín que se encontraba muy callado y concentrado , alza la mirada y dice “caguen el topógrafo que ha diseñado el perfil, de donde ha salido esa cuesta”, comenzamos a subirla poco a poco y de que nos dimos cuenta estábamos otra vez en lo alto, allí coincidimos con dos chicas del club atletismo Ossa de Montiel, curiosamente también era la primera vez que se enfrentaban a una distancia superior a los diez kilómetros,  así , una Dulcinea, dos Quijotes, un Dosquinceño y dos Oseñas , nos dirigimos en grupo de vuelta al Condado, donde se encontraba el tan ansiado arco de meta. Fuimos  juntos hasta el supuesto segundo avituallamiento, y digo supuesto porque cuando nosotros llegamos solo quedaban los caballetes, el tablero y cajas vacías por el suelo, ni agua, ni gente, además el aire ya llevaba rato azotándonos el rostro, fue a partir de ahí donde las Oseñas se quedaron un poco rezagadas, y continuamos hasta el polígono donde ya se empezaba a notar el cansancio, pero ya quedaba poco, tan solo restaban algo más de dos kilómetros y nuestros protagonistas culminarían su particular hazaña.
                Kilometro trece y comenzamos a adentrarnos en el pueblo, ya solo restan setecientos metros para meta, empezamos a encontrar gente que nos anima, y aunque hasta la llegada hay cuesta,  sin darnos cuenta  allí estábamos.  Agustín y Luisa lo habían conseguido, cansados pero contentos. Quizás este mismo año se animen a repetir gesta o incluso superarla pero eso será otra historia que contaremos en su día
                Y para terminar felicitar a todos los Quijotes que participasteis en Balazote , así como los que nos representaron en Orihuela (Pedro y Javier),
Un saludo a todos.
Ángel.