6 de marzo de 2013

RIOPAR 2013


ESOS LOCOS QUE CORREMOS

Supongo que habrá sido por mi reciente incorporación al Club Don Quijote, tras ardua negociación de mi cláusula de rescisión del contrato con mi antiguo “Club de Atletismo yo Mismo”, por que si no, no me lo explico. La cuestión es que se me ha encargado la redacción de la crónica de la carrera de Riopar, que agradezco y con sumo gusto acepto.En Riopar volví a vivir intensamente una carrera más. Sentí una sensación especial cuando, al desprenderme de mi camiseta del “Yo Mismo” y ponerme la nueva del “Don Qujote”, oí sonoros y lógicos gritos femeninos de admiración al quedar al descubierta mi considerable masa muscular hecha a base de años, cerveza y pescao de gorrinera. La cosa empezaba bien.

 

Unos momentos antes de la salida, ante las advertencias de nuestro admirado Villaescusa en relación con la abundancia de nieve existente en el itinerario y la que se nos avecinaba, pensé un momento que si me hubiese llevado el coche me habría venido de perlas atarme a las zapatillas la raqueta de tenis que llevo desde tiempos inmemoriales en el maletero, para correr por la nieve, aunque pensándolo bien, desde el punto de vista práctico hubiese parecido más bien un pato mareao que otra cosa. En fin. 

Inocente. Uno es que es inocente. Km. 1: pues no es para tanto. Buena temperatura, buen terreno, uno que va descansao, no hay cuestas. Bien. Km. 2: este Villaescusa es un exagerao, pero eso sí, muy prudente. Empezando el Km. 3 … pues parece que hay algo de barrillo… Km. 4 ¡Cagüen tó! ¡Que me hundo en las arenas movedizas| ¡Me voy a tragar el barro del de delante!¡Como tropiece el que me está adelantando por la nieve nos pegamos un porrazaco! ¡Si parece que van a bajar los indios con una canoa por el río este travesao!. Km. 5 y  6. Retenciones por nieve en la Autovía Riópar-Riópar (como no han echado sal…). Fila de a uno. Tranquilidad momentánea para echar un cigarro, admirar el paisaje, hacerse fotos, tomar un cubata... Km. 7 y ss. ¡Que bajo…! ¡Que bajo…! Sin conocimiento ninguno. A toda leche. Sin fauste. ¿Pero qué prisa tenéis? Nada. Por unos momento ví mis dientes en los árboles adyacentes (me ha salido un pareado), y yo volando gracilmente cual Falete con el trampolín. ¡META! ¡A por el chocolate con churros! Claro, por eso había tanta prisa.

Es que los atletas somos así.

“Esos locos que corren”. Así se titula un vídeo que anda circulando ya hace tiempo por la “red” y que supongo que la mayoría de los que leéis estas palabras habréis tenido ocasión de ver. En este video se resumen magistralmente los valores que impulsan a esta cuadrilla de trastornaos por el atletismo, de la que formo parte, a hacer lo que hacemos: correr, correr y correr. Y …, ¿para qué?. Pues para nada tan simple y humano como para sentirnos VIVOS. Sencillamente. Creo que éste es el fundamento. Vivo estoy por que siento el frío de la mañana penetrar en mis huesos antes de la carrera. Vivo estoy por que siento intensamente mi respiración y mis piernas subiendo las duras montañas de nuestros paisajes. Estoy vivo por que formo parte de vosotros y vosotros de mí…

Un abrazo a todos/as.

Rafa Vergara.