30 de julio de 2013

MAHORA 2013


WONDERFUL WORLD
             ¡Cómo refrescaba esa cerveza!. Podré tomarla en múltiples ocasiones,  lentamente o de manera compulsiva, pero el gozo y felicidad que transmitía esa noche cada sorbo, no se podrá olvidar. 

            Mientras bebía, me encontraba alrededor de una mesa rodeado de compañeros,  riendo, compartiendo y disfrutando de las historias y comentarios de cada uno de ellos, y que reflejaban su actitud positiva ante las vicisitudes que nos depara la vida cotidiana: desde los nuevos retos que plantean los hijos adolescentes, pasando por lo difícil y, a veces, ingrato que supone, mantener o iniciar aventuras laborales en un ambiente hostil, hasta observar la ilusión compartida por una próxima paternidad o celebrar un taller de risas que ya quisieran los “payasos de la tele”. Todo ello amenizado con la música  de los mensajes telefónicos enviados por compañeros,  que desde la distancia,  nos mostraban las presuntas hazañas, que superábamos de calle, de un tal “J. Iglesias”.
 
            Pero no podía olvidar a David, Olga, Enrique, Carolina, Enrique, Tomás y al resto de las casi 80 personas, que en una curva desgraciada, nos dejaron cargados de ilusiones, expectativas, desdichas, alegrías, sentimientos, y en definitiva,  sus vidas fueron cortadas a traición y sin avisar.  No podía olvidar tampoco, que desde que nacemos, nuestra vida es una lucha para retrasar un destino inexorable, pero, qué cruel es a veces el destino y cómo un instante destruye proyectos, expectativas y llena de dolor a familias y amigos.  Aunque uno esté acostumbrado a luchar contra la muerte para intentar retrasar su llegada, si aparece de esta manera, la hace aún más cruel e incomprendida.   
 
            Esa noche, miraba alrededor y comprendía que es un lujo compartir, segundo a segundo, la tertulia, anécdotas, secretos y sonrisas, no con compañeros sino con verdaderos amigos, tanto con los que estaban en ese momento como los ausentes, y que el mundo y la vida sigue, es dura, intensa y breve, muy breve, por lo que no se debe dejar pasar ni un segundo sin aprovecharla al máximo, aunque para ello tenga que aprender a usar un mando a distancia para evitar el ridículo de no poder abrir un coche.
             Por cierto, creo que fuimos a correr……
            MAHORA-2013. Segura.