7 de noviembre de 2013

MARATON DE MURCIA 2013



El día en que media melena picoteó al pollo, al gallito y a la rubia.


La crónica de un Maratón es siempre una tarea difícil. Si la cuentas toda, la cuentas desde un punto de vista muy personal, si haces una crónica muy técnica o si te limitas a enumerar acontecimientos, clasificaciones o tiempos, gran parte de los lectores (incluso los amigos) se pueden aburrir.
Parece ser que las crónicas que más aceptación tienen son las emotivas (aparte de las de nuestro Javi pluma insigne y sus giros taurinos).  Pero aunque esta prueba es de por sí apasionante, intentaremos apartarnos del frenesí y las lágrimas quedarán en la mochila.

Seguramente caeremos en muchos de los tópicos típicos propios de la inexperiencia y la falta de originalidad, mas sé que sabréis perdonar tanto una cosa como la otra.
Si tuviéramos que explicarle a alguien que no hubiera hecho nunca una de que se trata, le hablaríamos en un sentido de la seriedad, la constancia, la determinación, del sacrificio, de la paciencia,  del trabajo previo que requiere. En otro de la amistad, del compañerismo, de la confianza, de la complicidad…
Para nosotros todo ha sido perfecto, Juntos en todo momento los Ángeles y Carri, y acompañados en muchos otros por compañer@s y amig@s del Puente Madera, del quijote, del dos quince, y de otros clubes de la provincia, la preparación más que un sacrificio ha sido un verdadero placer.
Algunos aunque no hemos sufrido lesión propia sin embargo nos han dolido las de Victoria (al principio), M.A. Pina (a medio tango) y Lauri (al final). Ni los nervios ni la ansiedad se han apoderado de nosotros, nos hemos sentido equilibrados y tranquilos, fuertes y convencidos de que el planning elegido (facilitado por la rubia) nos iba a llevar a la meta sin problemas. Hemos hecho tiradas cortas, tiradas largas, montaña, series y hasta fortalecimiento. Un planning de 5 días a la semana, eso sí, tomados con tranquilidad.

Tan perfecto ha sido todo que hasta hemos contado con un ejército de amig@s-animador@s a los que nunca sabremos demostrarles lo agradecidos que nos sentimos por sus ánimos y por formar parte de nuestra expedición a tierras Murcianicas así como a los que sin venir no han parado de darnos ánimos y consejos a lo largo de todo este tiempo de preparación.
Llegamos a Murcia el sábado por la tarde con el tiempo justo de alojarnos y dar una vuelta para cenar. Solo encontramos un burger King y nos acordamos de Pedro Cifuentes que nos había contado que cuando hizo su mejor tiempo la noche anterior había cenado una hamburguesa :D.
Qué bien lo pasamos juntos!! Esto sí que es un equipo!!
A la vuelta al hotel aún nos esperaban más alegrías y emociones. Las Angeles mas bonicas del maratón y Carri teníamos una casual sesión de risas-foto-fiesta. Si nos lo vamos a pasar tan bien en los maratones yo quiero hacer otro yaaaaaa!!! No hay dolor, no hay dolor!!! Jajajaja. Y ya una vez retirados cada uno a su habitación, dispuestos a no dormir esperando el gran momento, entrega de una emotiva carta remitida por el Sr. Villa, despedida de nuestra situación de “FARFOLLAS” (Rechen) y preámbulo de entrada a una nueva dimensión “PANOCHON o PANOCHONA” (Fuerzas). Y nuestros ojos se fueron cerrando humedecidos por la emoción, felices, a la espera.

Dia 3. Chicos a desayunar tempranito!! A ninguno se nos hizo tarde, cada uno llevando a cabo los consejos que le había dado alguno de los muchos “perros viejos” que hemos tenido a mano. Victoria su tostada de nutela recomendación de Pedro de la Rosa, otros haciendo caso de las recomendaciones del Dr. Cifuentes, otros con su botellica de liquido mágico recomendado por Seve… 

Paseete hasta la salida y a medio camino
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       Mari: “Antonio, Lo llevas todo?”
-          Carri: “Mari, pos claro!!. A mí no se me olvida na”
-          Javi: “Carri y el chip?“
-          Carri: “Joooo” (por listo)

Primer trote de la mañana. Vuelta a por el chip al hotel. Menos mal que estaba predestinado que mis angeles montados en el golf estarían en la puerta del hoter para llevarme de vuelta a la salida y evitarme a si otro esfuerzo. Tela. 



Mientras observábamos el entorno y algún@s hacían sus últimos pises, otros se hacían las correspondientes fotos de euforia y buscábamos la salida, nos saludábamos y nos deseábamos  que todo fuera bien, nos abrazábamos nos besábamos... No serán estos los nervios que decimos que no teníamos? Jejejeje.
Y entre risas y bromas todos junticos sonó un disparo y empezamos a correr!!
Nos marcamos un ritmo lento desde el principio aunque pronto se formaron los primeros grupos. Los rápidos con los hermanos robles con Pata liebre, Fernando y Lázaro a continuación pero de lejos el sexteto Mamen Sun, Media melena, J, la Rubia, el gallo y el Pollo seguidos de cerca por el Fuerzas, Pina, Loren, Pedro C., Vicente y Anto…
Los grupos se mantuvieron prácticamente toda la carrera. En el km 25 Laureano decide retirarse. Se le habían agudizado las molestias que arrastraba desde la última semana de entrenamiento. Mamen le da su visto bueno y se queda… Pero unos kms más adelante, en uno de los cruces, vemos que aunque visiblemente tocado continua en pista! “Vaya par de Webos!!” se oye. Angel Plaza que venía echándose réflex en el tobillo desde el principio casi de la prueba se descuelga en el 35 y en el 36 más o menos el señor J demarra y se separa de Mamen Sun, Media melena y el gallito que siguen juntos hasta el 37 en el que mamen decide andar un poco. Solo puede quedar uno (rondaba la cabeza de media melena) pero quedaban dos y allá por el 38 henchida de buenas vibraciones y viendo flojear a Carri pega un acelerón al tiempo que sonaba en sus auriculares no se qué canción folklórica que le hizo salir disparada hacia adelante sin que su compañero hasta entonces pudiera reaccionar ya mermadas sus fuerzas. Sabía que llegaría, ya lo había conseguido y sin sufrimiento. En el 41 ya con Media melena en primera posición un pequeño mareo del segundo en litigio (con vomitera incluida) hacen que nuestra mamen experta maratoniana pase a la segunda posición dejando al gallito tirao en la cuneta que sin fuerzas ya y arrastrándose por el asfalto el último km llega a meta sin fuerzas ni para emocionarse. En seguida llegó el pollo y nuestra Rubia cuando pudo. Cierto es que, y en las fotos lo habéis podido ver, que llegar a meta emociona, se le saltan las lágrimas al más valiente. Se te entremezclan los sentimientos de inmensa alegría, congoja al ver a la familia, recuerdos… Atravesar ese fino arco entrando farfollas y saliendo panochos.
Quien quiera mas detalles de la clasificación y de los tiempos en dorsal21.com los tiene, pero eso son datos fríos que explican poco lo sucedido durante más de 42 y 4h.
De la carrera nos gustó mucho la asistencia de los colaboradores, atentísimos en todo momento, ávidos de dar respuesta a nuestras necesidades y siempre con la sonrisa clavada en el rostro. Y el emocionante clamor del público en los últimos 200m a lo largo del estrecho pasillo formado por cientos de espectadores.
Nos gustó poco la llegada a meta con un arco más bien ridículo con poca música de ambiente, el recorrido que por la alta temperatura y el soletón resultó poco fue propicio para correr tanto y la falta de sombra, en muchos tramos del recorrido, nos hizo pasar más calor del necesario sobre todo en la segunda parte de la carrera.

Preparar y correr una Maratón es una  experiencia realmente reconfortante, te hace conocerte mejor a ti mismo y crea una complicidad entrañable con la gente que te acompaña en el recorrido, hace aflorar tus sentimientos, te hace más humano.
Como dice Loren “Os queremos”

Firmado: Los Angeles y Carri.