12 de noviembre de 2013

“ExFarfollas en la Onda”

Me llena de orgullo y satisfacción, la invitación que nos hizo el que se gana la vida voceando por los pueblos, para hablar en Radio Chinchilla sobre ese primer e inolvidable maratón.
A la hora prevista, las 21’00 del pasado martes un ramillete de ExFarfollas (Antonio, Loren, Mª Ángeles, Jota, Ángela, Ortuño y Victoria) y algún que otro Panocho (Lauri, Fran y Paquito) acompañados por David (hijo de Lauri) y Mariano (chiquillo de Loren) nos dimos cita en la plaza de Chinchilla, íbamos luciendo con emoción y orgullo nuestra medalla murciana, también aparecían los típicos nervios escénicos que se ocultaban con la ilusión del momento tan especial que íbamos a disfrutar.
Nos recogió el famoso locutor, señor Villa y nos dirigimos hacia la sede de Radio Chinchilla. Entrando en el despacho oval pudimos percibir que en la mesa lo único verde que había eran las alcachofas, ya que el resto de manjares eran de esos que se pegan al riñón (jamoncito Socuellamino, queso, frutos secos, cortezas, patatas fritas, aceitunas sabor a berenjena, tomatico con aceite y sal…) también nos esperaban un platico de langostinos que debía de conocer nuestro famoso cronista Javier-verdinegro, puesto que nos había hablado de ellos…) todo ello regado con unos caldos tintos que quitaban el sentio y como no de esa rubia bien fresquita.
 
Más tarde se incorporaron al grupo tres guiris, James Egerton y dos colegas suyos, que habían participado también en la Maratón de Murcia y tras conocer los tiempos realizados y aludiendo a su juventud, espeté: “éstos son los hijos que nunca tuve”. 
El locutor Villa estuvo practicando el inglés con su amigo James, un texto muy interesante y profundo y que decía así: “que polvo tiene el
camino, que polvo la carretera, que polvo tiene el molino y que polvo la molinera”.
Tras lo cual, nos fue preguntando uno a uno y entre bocado y trago, fuimos relatando la experiencia vivida. Conforme avanzaba la velada los nervios se iban apaciguando debido a lo cómodos que nos hacía sentir nuestro anfitrión y porqué no decirlo, el tinto y la rubia iban haciendo su efecto.
Pudimos ir escuchando como nos desgranaban su experiencia vivida y sensaciones todos los allí presentes.
 
Se produjeron alusiones por parte del locutor y los dosquinceños allí presentes (Fran, Paquito y el Fuerzas) en relación a su Presi, el gran Paco Carratalá, pudimos comprobar una vez más que es muy querido y respetado, entre los miembros de su club. Como no, también nos acordamos de nuestro compatriota, que ya ha vuelto a los ruedos y recientemente coronado como “El último Farfollas”, el inigualable Sebas.
 
Los momentos más risueños fueron los relatados por “Luís del Olmo de Letur”, “Julia Otero de Socuellamos y “Carlos Herrera de Alcantarilla”. El de Letur, intentaba cada vez que podía arrancarle la alcachofa al Villa y a la de Socuellamos le dolía la cara de tanto reírse. Los dos recibieron algún que otro aviso por parte del Mister, al hacer ruidos estrepitosos encima de la alcachofa. El de Alcantarilla nos relató el momento vivido de destape de cintura para arriba, paseando su torso por la calles de Murcia. Las lugareñas, estaban locas de contentas al ver esos pechitos al descubierto y le gritaban improperios.
 
Tanto Ángela Argandoña como Mª Ángeles Pina que parecían las más nerviosas al principio, fueron desmelenándose y hablaron largo y tendido.
Cuál fue nuestra sorpresa al enterarnos que de ser Farfollas habíamos pasado a ser Panochos, pero que aún no éramos Maratonianos, se nos explicó que debíamos de tener como mínimo dos maratones en nuestro cuerpo para ello. 
 
A la pregunta del Villa sobre cuál sería nuestro siguiente reto, qué Maratón nos planteábamos ahora, la mayoría de los presentes coincidimos en que no nos importaba tanto la ciudad como sí la compañía, ya que una de las cosas que más destacamos de esta experiencia ha sido la unión del grupo, vivida tanto en los meses de entrenamiento como durante nuestra estancia en Murcia. 
Y cuando mejor estábamos se nos anuncia que hay que ir terminando, llega el momento de la despedida y no queremos olvidarnos de nadie en nuestros agradecimientos (cosa complicada porque somos muchos en esta familia). 
 
Pasando a recordar en primer lugar a los que ya se han ido, como el Doctor Samuel. En segundo lugar, a los accidentados como nuestro compañero Ángel Cuevas, ya de alta hospitalaria y recuperándose. En tercer lugar, a los lesionados tras la hazaña conseguida, como Ángel Plaza (Pollito y ExFarfollas). Pasando a nombrar a nuestros compañeros (Panochos y Maratonianos) que nos acompañaron, aconsejaron y corrieron en Murcia: Hermanos Robles, Pedro García, Mamen, Fernando, Javier, Pedro Cifuentes, Javier Lucas, Lázaro, Vicente y Antonia. Amigos y compañeros de entrenos del Puente de Madera, Quijote, Dos Quince, etc.
A los familiares y amigos de todos los corredores que se desplazaron a tierras Murcianas para animarnos, apoyarnos y se dejaron el galillo gritando nuestros nombres y como no al equipo de fotógrafos que nos dispararon ese sin fin de momentos para el recuerdo: María Bañón, David García y Juan Carlos Navarro.
 
Para concluir dando especialmente las gracias a nuestro anfitrión por sus palabras de afecto y ánimo, leídas la noche anterior a la Maratón, antes de ir a dormir. Y al gran amigo de todos nosotros, Rechén por haber formado parte de esta aventura.
Pidiendo disculpas por los no mencionados, olvidados sin querer…
 
 

Sin todos vosotros este viaje no hubiera sido tan agradable. Gracias por estar siempre ahí. 


Mi primera crónica se la quiero dedicar a la gran corredora y mejor hermana Cristina Zamora.
Con todo mi cariño…