14 de abril de 2014

CASAS IBAÑEZ 2014



UN QUIJOTE NOVATO.

Primeramente me presento me llamo José Juan y llevo como aquel que dice cuatro días en el Club Don Quijote, algunos compañeros del Hospital General de Albacete como Mamen, Santiago, Santoyo son los que me propusieron que me apuntara al Club, ya que el año pasado hice casi todas las carrera del circuito 2013 y me veían  y decían: “Que hará este pobre muchacho como un perro sin amo ¡ahí!  Jesús, Maria y José, alguno más del Club decía: ¡Señor!, ¡Señor! vamos a acogerlo en nuestro regazo como buenos Quijotes, es de los nuestros, un chico que busca sueños inalcanzables con la esperanza que algún día se hagan realidad. ¡Cogones es un Quijote!, a por él”.

Mi historial como corredor no es muy largo. En el Instituto corríamos 1 hora y la profesora de gimnasia me propuso si quería apuntarme a un Club de Atletismo, yo le dije que no, posteriormente con 38 años me dio por salir a trotar al Parque Abelardo Sánchez  5 km, 3 días a la semana. Unos años más tarde me fui a trabajar al Consultorio Médico de Alcalá del Júcar y conocí al Dr. Juan Miguel Soler Pérez que me animo y me insistió para que me inscribiera en las carreras populares algo que le agradezco, por esa época pesaba 93 kg y tenía 300 de colesterol; ahora peso 85 kg y mi colesterol es de 180, ni el Robocot.






Bueno, a lo que vamos  a la Crónica:

Eran las 15:30 horas y nos disponíamos a salir desde el lugar de reunión habitual, gasolinera Repsol circunvalación con Carretera de Jaén, íbamos al gran pueblo de Casas Ibáñez de mal recuerdo el año pasado por el mal avituallamiento y las duras rampas de la Tola donde hasta alguno de los grandes corredores del circuito tuvo que andar, ¡ni que fuera de Trail la carrera!, pero bueno siempre hay que dar una segunda oportunidad, Casas Ibáñez se lo merece.

Llegamos con el tiempo justo a recoger los dorsales junto a la Plaza de Toros de Casas Ibáñez que estaba engalanada y decorada multicolormente  por las distintas camisetas de los atletas que en una especie de mosaico se dirigían a recoger los dorsales a unos  puestos que parecían de la tómbola habilitados a tal efecto, posteriormente íbamos a una furgoneta donde nos obsequiaban con una botella de vino.

Este año el perfil de la carrera era casi totalmente llano casi completamente por caminos con algún tramo de gravilla y bordeando levemente los pinares anexos al paraje de la Tola y los avituallamientos de agua no faltaron como el año pasado. El día estaba nublado y hacia aire, pero bueno se podía llevar.

La carrera se dividía en una carrera corta y otra larga. Por cierto la corta en categoría femenina la corrió la gran campeona de nuestro club Laura, ya recuperada de su lesión y que como siempre, la vemos en lo más alto del cajón. También contó con la presencia de más compañeros del Club que se están preparando MAPOMA como Antonio “Carrillo” y nuestra tesorera Victoria,  Yo también la voy a correr MAPOMA hasta donde llegue si no acabo no pasa nada, otra vez será y como debe ser preparándola, una maratón son palabras mayores y sólo con nombrarlo te echas a temblar.



Las sensaciones durante la carrera no fueron buenas, el maldito piramidal me paso factura y desde el inicio hasta el final tuve que ir sufriendo como buenamente pude. Llevo ya 7 meses con el dolor, haber si algún día acabara. Pero bueno como siempre sufriendo un poquito se llega, es cuestión de tiempo.

Al finalizar la carrera nos dirigimos al centro del ruedo de la Plaza de Toros como buenos toreros quijotescos y dulcineas de leyenda a tomar un aperitivo variado que como siempre disfrutan en su plenitud los que llegan primero, a los últimos les queda el consuelo de las cáscaras de pipas y la rubias frías (¡Cerveza!, ¡Cerveza!) de las que dimos buena cuenta Santiago, Santoyo y el que suscribe.



Atentamente un Saludo Quijotes y Dulcineas.



José Juan Navarro Zafra.