6 de febrero de 2014

ELCHE DE LA SIERRA 2014




Lo primero que se te viene a la mente al recordar la carrera del pasado sábado 1 de febrero, es que acabé hecho puré. Tan es así que en el kilómetro 10 me prometí que no volvería más. Evidentemente cuando llegué a meta el sentimiento cambió aunque lo antes vivido seguía rondando en la cabeza. Sabía a lo que iba pero pagué la novatada.
Después de un agradable viaje desde Albacete hasta el bonito pueblo e impresionante entorno de Elche de la Sierra, hicimos lo reglamentario, comprar la candelaria de nueces típica de San Blas, santo al que está dedicada la peña a la que tuvimos que rodear con gran esfuerzo. Saludos, abrazos y fotos. Para muchos era nuestra primera carrera en el circuito de este año (el “decimocatorce”) y la emoción y el nerviosismo hacían su labor. Es de destacar la numerosa participación, mucha gente corriendo, eso da mucho subidón sin duda.



La salida fue impresionante, el gentío, los aplausos, los ánimos eran muchos. No es de extrañar ya que nos dirigíamos al recorrido más duro que he corrido hasta la fecha en el circuito… ¡Somos unos valientes! Y ¡qué deciros de las cuestas, de los toboganes, de los sofocos, de terminar subiendo andando, en fin, de darlo todo! No hay palabras para describir lo que se te pasa por la cabeza hasta que llegas a la meta.
De esta carrera me quedo con una serie de cosas: la primera es que tenemos equipo, amplio, competitivo y popular por todos los puntos cardinales; somos más que un club, somos una familia (grande el gesto de Perico hacia nuestra Gacela al que me uno y seguro que todas y todos los verdinegros de corazón); y que el sufrimiento une y nos pone en nuestro sitio.

Al terminar la jornada, cuando nos íbamos estaban llegando los últimos corredores y corredoras de la carrera. Observé que eran los más grandes, los que nunca se dan por vencidos. Una de ellas llegó con un rostro en el que destacaba una amplia sonrisa. El mejor premio de todos es la satisfacción del logro y esa era la mejor imagen que me llevo de esta carrera. Son estas cosas las que explican que amemos este deporte, que seamos “runners”, NO, mejor, corredores. Siempre CORREDORES…

Siempre vuestro.

Alfonso “Perlita”.