10 de julio de 2014

EL SALOBRAL 2014



Quedaban 5 kilómetros para acabar la Media Maratón de Almansa y por fin el árbitro pitó el final del partido, el final de una liga apasionante que finalmente se decantó para el mejor equipo español del año, el Atlético de Madrid. Tras las celebraciones de Alfonso en plena carrera le confesé estar hasta las narices de correr, esa tarde y este año. No me importaba en absoluto dejar la carrera y seguir andando. Pero este sábado, a última hora me `entró ganeta de correr’. Llevaba bastante tiempo sin correr pero me apetecía volver al ambiente.



Hacía muy buena tarde, con el sol tapado por momentos por las nubes, lo que hacía presagiar una tarde buena para correr. Saludos con los compañeros, Rodenas y Linares acompañados de la familia, visionando la carrera, Mercedes con sus nenes y esposo, Pedro Villalba con su pedazo de hijo y familia… Y el resto de familia verdinegra allí presente nos reunimos también para la foto, con el gran Matiu, que nos retrató durante la carrera. A José Miguel y Pedro se les veía en la cara que esta carrera sería grande para ellos, como así fue (enhorabuena, máquinas). A Rafa Vergara se le saltaban las lágrimas al ver el ambiente (paciencia). Intercambio de impresiones (no quedará en saco roto esa propuesta de gazpachada, Salvatore), Lorenza y Carrillo recordando el paseo de la tesorera con una bolsa con macarrones por la Zona el sábado anterior (ainsss) y las imágenes de Gerardo ligero de ropa caída abajo por Enguídanos , aunque en ese momento le viese vestido con la elástica verde.
En ese momento Laura y yo vemos a José Ángel, un amigo de Alcaraz que lleva muy poquito tiempo corriendo pero que le ha picado el tema de las carreras. Nos dice que en la Rexona hizo 52 pero que cree que puede acercarse a 50. Le digo que corremos juntos y vamos a por 47 minutos. Acepta aunque con el susto inicial y comenzamos a correr. Empezamos fuertes, aunque le voy diciendo que se guarde para la segunda vuelta. Fernando nos hace la moto nada más salir (y eso que iba sin el saca mocos) y a José Juan ni le vemos. Primera vuelta a ritmo de 46 y mi compi de carrera iba fresco como una rosa. Pero al llegar al km 6 empieza a bufar. Malo. El aire empieza a molestar un poco y me colocó delante suyo para intentar hacerle la carrera más agradable. En ese momento nos adelanta Juan Carlos, que cada día está más fuerte. Vamos cayendo a ritmos superiores a 5 peor cuando encaramos el pueblo se recompone y empezamos a apretar. Ya en el pueblo nos recoge Laura, que vuelve de la meta (carrerónnnn) y bajamos ligericos. Línea de meta y nuestro amigo tan contento como el que más: 48: 30. Da gusto ver cómo la gente va consiguiendo sus objetivos. Esa cara de satisfacción no se olvida. En lo personal, recuperando sensaciones y las ganas de ir a las carreras.
Pronto llega Rodrigo, acompañado de sus verdugos, Ascendino y Segura, porque la cara que traía el pobre era de poco menos haber sido víctima de un intento de homicidio, atlético se entiende (joke). Mamen finaliza arropando al cartero, o al revés, o qué sé yo, y todos a los corrales. Refrigerio, risas, cambio de impresiones y cada mochuelo a su olivo. Próxima cita, Caudete. Hay que animarse, chicos, que el año pasado solo fuimos 3 y este año también pinta mal la cosa. Un saludo.
Héctor Plaza