24 de enero de 2015

TRAIL YESTE 2015


     Un mes exacto ha trascurrido, desde que despedíamos la anterior edición del circuito, y  como en ediciones anteriores, el punto de partida fué Yeste.  Sin duda una bonita carrera, mermada en su participación por coincidir con la media de Santa Pola. 
Aún así, cerca de cuatrocientos participantes  (entre ellos,  Quijotes,  Dulcineas y algún Sancho Panza), nos dimos cita allí. Y es que, este año  somos tantos que podemos permitirnos  el  lujo de tener una nutrida  representación  simultánea en varios puntos de la geografía , como así lo hicimos:  veinticinco en Santa Pola, diecinueve en Yeste , tres en Priego y dos en Valencia.
Desde aquí dar la bienvenida a todos los que se han unido este año a las filas de este humilde club, que año tras año va creciendo tanto en cantidad como en calidad. La verdad es que da gusto ver el buen ambiente que en él se respira. 


 Hace unos años, en una reunión con un “representante”  del deporte albaceteño  me afirmó:  “ vosotros no sois un club de atletismo, sois una peña de amigos”. El sentido de esa afirmación no era otra,  que hacernos ver que no podíamos tener los mismos privilegios que otros clubes, que cosechaban triunfos y daban  cierto nombre a nuestra ciudad.  Trascurrido el tiempo, esta “peña de amigos”, que se llama CDE Don Quijote Albacete está presente todos los fines de semana en numerosas carreras dentro y fuera de nuestra provincia. Organizamos un entrenamiento solidario y colaboramos en cuantos proyectos se nos solicitan, todo ello con ilusión y ganas por fomentar este deporte que tanto nos gusta. Quizás no ganemos trofeos, ni  ningún personaje se pueda colgar la medallita en nuestro nombre, pero nuestra “peña”( de la que me siento orgulloso de pertenecer) lleva el nombre de Albacete allí donde vamos.
Y  sin enrollarme más paso a relataros un poco lo que dió de sí la II CARRERRA TRAIL DE YESTE, comienzo del  I CIRCUITO TRAIL  DIPUTACIÓN DE ALBACETE.
En efecto, tras la creciente demanda de las carreras de trail, la Diputación, con la colaboración el club EA TRAIL, y aprovechando parte de la infraestructura de la carrera popular,  ha organizado el primer circuito de trail de nuestra provincia. En mi opinión todo un acierto, pues cada vez somos más los que nos aficionamos a este tipo de carreras en las que para mí, se mezcla un poco lo de correr con el senderismo. Vamos lo que viene siendo “hacer el cabra” por el monte,  o por definirlo de una manera más técnica “senderista con prisa” durante el comienzo de la carrera, y  “senderista nervioso” en la última parte de ésta, cuando observas el reloj y ves que, o te pones las pilas o te cierran el control.
El senderista propiamente dicho,  anda sin prisa pero sin pausa, disfruta de los paisajes de una forma más relajada, y cuando acomete una dura subida va haciendo pequeñas pausas para descansar y contemplar las vistas. Al finalizar ésta,  visualiza alguna piedra en lo alto para sentarse y disfrutar de la recompensa tras el esfuerzo.
  Sin embargo el “senderista con prisa” sale corriendo como si le faltara camino, pero en breve se da cuenta que si sigue a ese ritmo, no llega ni a la mitad de la carrera, por lo que decide tomárselo con un poco más de tranquilidad. Una foto por aquí, otra foto par allá, charlas con los del avituallamiento, y de que te das cuenta, miras el reloj y pasas a ser el “senderista nervioso”,  entonces te percatas  que te queda la subida más dura. Pero ya es  tarde, así que puedes ir olvidándote de las pequeñas pausas, y por supuesto ni se te ocurra buscar la piedra en lo alto para sentarte. Olvídate también de la foto en lo alto del cerro, (vértice geodésico) para los más técnicos,  si es que con las prisas no pasas al lado de él sin darte cuenta. Entonces comienzas una vertiginosa bajada, los pedruscos se te acumulan entre los pies mientras piensas,  “a que me la pego”. Pero la suerte se ha puesto de tu parte, sin saber cómo,  consigues  llegar a meta sano y salvo, y con el orgullo de haber terminado una dura carrera, sobrándote algo más de un minuto.
En representación del club Sergio Plaza y Eustaquio (a los que felicito, pues hicieron un carrerón), y un servidor que manifiesta que cualquier parecido de la realidad con lo relatado, es una mera coincidencia.


Ángel Robles. “El senderista estresado”