18 de febrero de 2015

LOS DONCELES TRAIL 2015. AGRAMÓN

Trail Corto.

Últimamente se nos ha metido esto del trail a unos cuantos miembros (Quijotes, Sanchos y Dulcineas) entre ceja y ceja. De hecho, incluso vamos metiendo más y más carreras de montaña en nuestro calendario. No quiero dejar pasar estas líneas para reconocer que lo que hacemos tiene mucho de inconsciente ya que ni tenemos tiempo ni conocimientos para preparar estas carreras de forma adecuada, al menos yo me incluyo en esto, y nuestros cuádriceps dan fe de tal temeridad: Pero iremos aprendiendo ya que el gusanillo es un gusano de grande, pero que muy grande.
Lo que vivimos en este Trail homenaje a la Sierra de los Donceles de Agramón fue, cómo decirlo, algo con sabor a Quijote de antes. Nos juntamos en el Daniel para el primer café, nos distribuimos y empezamos viaje. Una vez llegados a Agramón nos indican que pasemos con los cuatro intermitentes puesto que había empezado la ruta senderista, a lo que Agustín hizo caso omiso, será la veteranía o que, como iba en el coche con Eustaquio, los cántabros hacen lo mismo que los de Bilbao. 

El segundo café fue el del encuentro con el resto de la expedición quijotesca. La cosa prometía pues las risas y bromas no paraban, y más si hubo que tocar el material de Mer del Acero, el material de sus mallas quiero decir. Yo que soy muy vergonzoso, como sabéis todos, me abstuve de tal cosa aunque me vino a la memoria, no fui el único, un influyente miembro del club que hubiera valorado en su justa medida tal momento.
Una vez dado los potingues en las piernas, primer gel al gaznate y buchito de agua; a la línea de salida. El inicio de la carrera fue rápido, había que llanear unos cuatro kilómetros para empezar con el lío. Subidas con pendiente pero senda perfectamente practicable y una vez superado el primer cerro, el cresteo, espectacular sencillamente. Sin tiempo a darnos cuenta comienzan los descensos, vertiginosos, clavando los talones para no acabar colgado del quinto pino que te encuentres a tu paso.
Una vez hecha la parte de montaña propiamente dicha, tocaba volver, llanear otra vez. Es aquí donde la carrera se hace dura de verdad, al menos psicológicamente, ya que no llegas al pueblo ni queriendo. De hecho, la aparición del instalache de la Rapública Independiente de Agramón, con su tricolor en cabecera, es como una aparición. Y yo que soy tirando a rojillo noté ante tal visión como se me encogía el corazón y una lágrima se asomaba por el rabillo del ojo.  La meta impresionante, llegar bajando de las dos horas era para mí todo un logro y lo estaba consiguiendo.
 Desde aquí dar un diez a la organización que se implica en la salida y en la llegada en el cuidado del corredor. Buenos servicios, duchas limpias y agua caliente.


Una vez duchado, a almorzar, unas migas de impresión y a charlar con nuestra compañera Cristina que me explico los misterios sobre el cambio de metabolismo y, cómo no, ver que habían llegado el gran Agustín  y la singular Mamen sanos a meta. Agustín me quito el sombre ante tal ejemplo de esfuerzo que representas.
Carrera muy recomendable y, por favor, el monte siempre LIMPIO. 
Bueno, esto es el Trail Corto, del larog ya os hablará…. Por cierto, ¿ha llegado ya Toli a meta???

Siempre vuestro Perlita.